El sábado 19 de septiembre finalmente se estrenó la
película sobre el Pocho. Un grupo de estudiantes de la Escuela Provincial de
Cine, dirigidos por Francisco Matiozzi, Florencia Vallarella y Valeria Simich en
la producción, fotografía de Roberto Crib y Nicolás Calvillo en edición, eligió
la vida de Claudio Lepratti para hacer su trabajo de tesis. El trabajo se
presentó en el Festival Latinoamericano de Video. En la última jornada de
proyecciones la sala estaba repleta. Después de las presentaciones de Vida en
Marte, una animación de Juan Pablo
Zaramella
y de una ficción uruguaya Sobre el encuentro casual
de un hombre y una mujer, una hormiga gigante se instalo en la pantalla. Y
mientras las hormigas poblaban la escena, muchas más hormigas que se habían
acercado hasta el Teatro La Comedia, ingresaban para ver lo que había para ver
que era mucho.
El hilo conductor del video es "Pochormiga", un
texto escrito por Gustavo Martínez (texto completo en enREDando),
amigo íntimo del Pocho, leído por la inconfundible voz del
rosarino Quique Pessoa. Luego de un clip urbano que registra las innumerables
inscripciones de la ciudad que nos recuerdan a Lepratti, el documental retoma
los relatos en Concepción del Uruguay: las hermanas, la madre, los amigos. Los
temas son sus pasiones, la militancia en la escuela y en la Iglesia, el
por qué de su apodo, "le decían Pocho porque era militante de la JP, la decisión
de ingresar al seminario.
Ya en Rosario las voces son las de Varón, la Flaca y los otros pibes de
La Vagancia, por los que Lepratti decide dejar del seminario para irse a vivir a
Ludueña. A los que solo lo conocimos a partir de la tragedia del 19 y 20 de
diciembre del 2001, el documental nos da dos posibilidades: la imagen en
movimiento y su voz. Los realizadores recuperaron tres fragmentos de Pocho: dos
fragmentos de un reportaje, un escena en la que juegan con agua, y una escena
fundamental: Pocho saliendo junto con Varón y otros chicos en bicicleta, casi
como si participara de la misma bicicletada que se organizara para no dejar
impune su muerte. "Pocho nos enseñó a cagarnos de risa, y la resistencia
de la risa". Podría decirse que Pocho les aportó la poesía como recurso y
herramienta de lucha.
El 19 de diciembre Lepratti estaba en su trabajo, el comedor de una escuela
en Las Flores. Desde la terraza gritó "No tiren que hay pibes comiendo" Y lo
callaron, como escribió Gustavo Martínez, a los que piden comida, les disparan
en la panza, a los que gritan en la garganta. El registro de imágenes de esos
dos días es de un documento fundamental, un ladrillo en la memoria que debe
seguir construyéndose. Otras voces fueron incluidas: las de Rubén Naranjo, de
Carlos del Frade, del Papa de Pocho en la puerta de tribunales, aportando los
datos de la causa, el reclamo de justicia, la responsabilidad de los culpables
más poderosos y más impunes.
Así llegamos al Hormigazo: la multiplicación de las
voces, de las bicicletas, de las hormigas, la canción de León Gieco
(para bajar audio).
El video ganó los
premios a mejor documental y el premio por el voto del público, n público que
daría la misma aprobación a la recuperación de las historias de Graciela Acosta,
Juan Delgado, Yanina García, Rubén Pereyra, Ricardo Villalba y Walter Campos,
aquellos que al igual que el Pocho estuvieron codo a codo con el hambre,
resistiendo. Este aporte a la memoria colectiva, puede ser el primero de una
gran serie que recuperar las historias de esas vidas robadas, en aquellos días
que nunca deberán ser olvidados. Este grupo de la Escuela de Cine, ya dio el
primer paso.