Gente que mueve su casa
Ningún ser humano es ilegal
En 1998 José Saramago escribía "Ningún ser humano es humanamente ilegal". Concebir a una persona como ilegal niega sus derechos humanos y criminaliza. Y no se trata sólo de un juego de palabras: detrás de esta expresión opera un concepto despersonalizante que cae con todo su peso sobre miles de personas, especialmente sobre las personas migrantes.
El Centro de las Culturas está lanzando su campaña
"Ningún ser humano es ilegal". Uno de los ejes de la campaña consiste en
concientizar a los inmigrantes y al resto de la sociedad en torno a una idea que
parece por demás de obvia pero que no se aplica así en lo cotidiano: los
inmigrantes tienen derechos, aún cuando su situación migratoria sea irregular.
Otro de los ejes, consiste en hacer saber que toda negación a los derechos
humanos de los inmigrantes pueden y deben ser denunciados y ofrecer espacios
para hacerlo. Tras 3 años de trabajo, fueron comprendiendo que la
problemática del migrante se hacía cada vez más específica. Comenzaron a recibir
denuncias, casi todas ellas relacionadas a la negación de los derechos básicos
de las personas migrantes, en este caso, salud y educación. "Nosotros
planteamos claramente que en Argentina la ley de migraciones dice una cosa y en
la práctica pasa otra", manifiesta Maria Eugenia González de la Comisión de
Derechos Humanos del Centro de las Culturas. "Nosotros venimos de la ley
anterior de migraciones, que era una ley de la dictadura. Y con la ley nueva, de
alguna manera el inmigrante gana, básicamente por dos artículos de esta ley que
son los artículos 6 y 7, en donde se expresa que independientemente de la
situación irregular de un extranjero no se le puede negar el acceso ni a la
salud ni a la educación. Sin embargo, nosotros y otras organizaciones recibimos
denuncias de extranjeros que no son atendidos en hospitales por no tener
residencia o DNI argentinos. Y lo que hay que pensar es que cuando se pide el
DNI no es que se pide solamente un trámite o el DNI. Para acceder al DNI, el
extranjero tiene que tener como mínimo una residencia de un año. Y el trámite es
muy complejo, hay casos de personas que estuvieron realizando su trámite de
residencia por 6 años. Entonces el inmigrante se ve envuelto en un círculo
vicioso en el que, por no tener DNI, no puede trabajar ni tampoco puede abordar
los gastos que conlleva el trámite migratorio". Cuando una denuncia llega al
Centro de las Culturas, esta se canaliza a la Defensoria del Pueblo si procede
de Capital Federal; también han canalizado denuncias a la Secretaria de Derechos
Humanos del MERCOSUR. Trabajan en red con variadas organizaciones
involucradas en la problemática: organizaciones paraguayas, Caref y varias
organizaciones más pequeñas que son las que más rápidamente se suman a las
iniciativas "porque son las que están más en contacto con la base", explica
Maria Eugenia. "Nosotros planteamos la búsqueda de denuncias porque a veces
no se trata simplemente de poner un teléfono, como muchos organismos lo hacen,
donde la gente puede llamar y denunciar. En muchos de los casos, el inmigrante
ni siquiera llega a imaginarse llamando y haciendo la denuncia porque el está en
una situación muy vulnerable. Todavía sigue entre los inmigrantes el temor a que
los expulsen, venimos de la época de Menem que metió en la sociedad un discurso
xenófobo y esas cosas quedan", destaca. Tras haber recibido enorme cantidad
de denuncias, el Centro de las Culturas está trabajando con el caso de la
Universidad de Buenos Aires (UBA). En el 2004, a partir de una propuesta de la
Dirección Nacional de Migraciones, la UBA incorporó a su reglamento interno una
resolución que establece que sin DNI no se puede ingresar a la UBA: se les
impide acceder a las distintas carreras a quienes carezcan de DNI pero no así al
Ciclo Básico Común (CBC). Es decir que una importante cantidad de estudiantes
extranjeros que por distintos motivos carecen de la documentación argentina
podrán cursar el CBC pero no estudiar la carrera que deseen, viendose forzados a
suspender sus estudios. Por ende, esta es una clara violación a lo que
establecen la ley migratoria 25.873, la Constitución Argentina y los tratados
internacionales. Y cuando hablamos de estudiantes inmigrantes debemos tener
presente de quienes hablamos: "muchos inmigrantes llegan a la Argentina que son
pobres. Tenemos que pensar qué tipo de inmigrantes recibe la Argentina. Y vienen
con el único sueño de estudiar, muchos de ellos son jóvenes, de acceder a una
educación gratuita de excelencia como la que brinda la UBA, que en sus países es
algo que ni siquiera se pueden imaginar y llegan acá y se encuentran con esta
limitación", manifiesta González. Los inmigrantes provenientes de países
limítrofes que quieran obtener la residencia permanente argentina deben sortear
requisitos monetarios muy elevados: partida de nacimiento legalizada,
antecedentes penales legalizados, tasa migratoria, contrato laboral, hijo
argentino, visa médica, antecedentes penales argentinos legalizados.
Paradójicamente, al iniciar el trámite para documentarse, los inmigrantes se
encuentran con el requisito de tener un contrato de trabajo. Y para obtener un
contrato laboral es fundamental contar con el DNI. "No es que los extranjeros
no se legalizan porque no quieren. Los inmigrantes que vienen son pobres, no
vienen con el dinero suficiente para empezar un trámite migratorio. La tasa
migratoria para los países del MERCOSUR es de 200 pesos pero no solamente eso,
tienen que legalizar diferentes documentos, como la partida de nacimiento, que
las cobran en dólares y en los consulados argentinos de sus países de origen.
Por ejemplo, la legalización de una partida de nacimiento está alrededor de los
40 dólares. Entonces, las personas que vienen a estudiar, si pueden terminar el
CBC después de haber trabajado para poder hacerlo, se encuentran que si no
pueden acceder a la residencia por motivos burocráticos y económicos, no pueden
continuar con sus estudios porque no tiene el papel legal", explica. "Si la
UBA exige el DNI para acceder a un derecho básico como es la educación, la
contracara siempre va a ser la discriminación por no poseer ese papel legal,
teniendo en cuenta que esto está en franca oposición con lo que dice la ley que
es muy clara al respecto", sostiene Maria Eugenia.
Centro de las Culturas 011-43727603-45838891 comisionddhh@centrodeculturas.org www.centrodeculturas.org
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 Foto: www.diarioveracruz.com |
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Publicado el: 11/11/2005
Categorías: Derechos Humanos / Noticia
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