No queremos que a esto se lo tome como una investigación
periodística o algo por el estilo; sólo deseamos hacer un paneo sobre la
"cultura punk" y sus derivaciones, y de lo abarcativo que es ésto, en sus
diversas expresiones, que a su vez va mutando de grupo en grupo, más allá de que
en algunas ocasiones opinen lo mismo. Pero creemos que la riqueza mayor que
concentra este artículo es que en esencia da la posibilidad de que tres grupos
disímiles puedan dar la idea de lo que hoy en día es "lo punk" en Rosario.
Un señor de moñito, apellidado Maffesoli, leyendo
desprejuiciadamente los "escenarios" en los que las "tribus urbanas" llevan a
cabo su "teatralidad común", nos dice con además posmoderno: "Estas culturas de los sentimientos
pueden ser inmorales en relación con las normas establecidas (pero)... su
devenir, por otra parte, resulta instructivo: primero se las combate, luego se
las tolera, después se las acepta y finalmente se integran al cuerpo social..."
y continúa: "esto nos hace comprender el pasaje de una lógica de la identidad a
una lógica de la identificación". Un juego de espejos donde el otro se le vuelan
los phatos igual que a mí, que coagula las ganas de nosotros. "Los gustos que se
comparten", continúa don Maffe, "devienen cemento; son vectores de ética (...)
sin más obligación que la de incorporarse al grupo. Esa es la ética de la
estética: el hecho de experimentar algo juntos es factor de socialización".
"Acá todos tenemos Eskorbuto", nos dice una de las personas con las que
charlamos, jugando con el sentido epidémico y con el nombre de una banda
anarkopunk que los identifica: las manadas se reproducen por alianza y por
contagio.
Este molosílabo (de factoría periodística) nos suena desde mediados de los
70. Unos marginales neoyorkinos; una banda creada en una tienda de ropa llamada
"Sex", un coloradito con los dientes podridos creando un personaje de "Music
Hall", inspirado en Ricardo III. En fin, ¿ésto tiene un origen claro? O es que
se puede ir más atrás y elegir al azar a Diógenes Latercio, a los desacatados de
Rimbaud y Verlain, recorriendo a pie Europa con su linyerismo sodomita...
Ramones, Sex Pistols, The Clash. Ruido. Furia básica... pero también traición
a la gente común, a nosotros mismos; "y en Argentina, con la dictadura
convaleciente: los Violadores puteando con pelo largo sucio al estado milico,
pero además Laxantes, Atentado Punk, Gusanos, Cadáveres de Niños, Todos tus
muertos. Como buen país centralista, primero todo pasa en Baires... después en
Rosario: estalla el punk con Muerto en pogo, 5 pal bondi, Asko y pena, Achazo en
la nuca, Documentos por favor...
Pero éstos son sólo muestras, pequeñas
biopsias.
Notas:
1. La plaza Libertad era el lugar de encuentro. Alrededor de 7 o 9 punks nos
esperaban. Ellos se mostraban muy ansiosos y nosotros más ansiosos por lo que
nos podían decir. El cielo estrellado daba la idea de una buena noche. En la
punta de uno de los 5 mástiles ondeaba la bandera del Líbano; en otro, una
bandera argentina escrachada, y en un tercero flameaban un par de medias sucias.
Todos nos sentamos en círculo (el cual nunca se terminó de formar). La idea
esencial: tomar unos tragos y charlar sobre el punk.
- Es lo que siempre hice, lo que siempre me gustó y lo que sigo haciendo. No
tiene que ver con "un" solo estilo de vida. Hay muchas maneras de tener actitud
"punk"-arranca diciendo Calaña y continúa:
- Eskorbuto, esa es la banda que
yo rescato. Para mí es la más punk. Todo ese chamuyo del No future de Sex
Pistols era todo mentira, era solo imagen.
Estos punk hacen una diferencia importante entre el punk inglés estético y el
punk español ideológico.
- Porque nos muestra que todo es una mierda -cierra categórico
Decadencia.
¿Qué otras manifestaciones, aparte de tocar en una banda, consideran de
naturaleza punk?
- No sé, es que no es un hecho, es una acción, es una manera de vivir. O sea,
vos no podés decir "yo hago ésto y soy punk". Vos te manejás como te manejás y
encontrás gente que se maneja igual que vos.
Entonces, como dice Maffesoli, parafraseando a la filosofía alemana, estos
punkis ven un Lebenswelt (un mundo de la vida) en el punk, una manera de
existir.
- Empalme Granero, la Villa del Hueso, ahí vivíamos el punk. Salíamos de la
villa a rescatar lo nuestro. El punk en Rosario, el real, nace en la villa.
2. Después, nos fuimos a la Biblioteca Guiraldo, un lugar bastante más
organizado que el anterior.
- Antes relacionábamos un poco más lo que era el punk y la anarquía. Hoy nos
interesan las dos cosas, pero por separado -se nos dice de entrada-. Cuando
éramos más chicos los veíamos como sinónimos.
La charla era tranquila. Uno hablaba, el otro escuchaba sin interrumpir al de
al lado. El orden nos desorientaba hasta a nosotros mismos. Habíamos ido a
buscar bandas punk (hechas por punks) pero resulta que ellos utilizan el punk
como herramienta, y precisaban:
- Lo que me gusta del punk es que rompe con ese concepto de que el arte es
para los artistas. Hacerlo uno mismo. Vos sabés tocar, otro quiere cantar, o lo
mismo con un fanzine. Vos querés decir algo y lo decís...
La charla continuó tranquila (sin exabruptos punk, digamos) pero resulta que
el punk era un "movimiento" amplio. Para minas, para plata, para sentirse parte
de algo. Pero, en algún momento, esa potencia pura y rústica era necesario
moldearla, direccionarla, afilarla... Nos alejamos del punk, comienzan las ideas
políticas "serias".
- Cuando algo ya se da a conocer, es ya es un producto, un objeto con una
capacidad de movimiento bastante grande. (El punk no es filosofía de vida, hay
algo más englobante en eso).
Y cierran diciendo:
- El punk no tiene que servirnos a nosotros, y nosotros tampoco al punk.
La charla con los pibes de zona sur fue un poco más caótica que la anterior,
pero no por ésto menos entretenida que las otras.
Peta arranca diciendo:
- El significado de la palabra punk no te lo puedo
describir. Te puedo describir la vida y el significado. Yo tenía 11 años y
conocí a los Pistols. Eso cambió mi vida. El punk no se elige, se nace punk por
naturaleza. Y te aclaro que es por naturaleza.
En un momento dado preguntamos si la anarquía, de la mano del punk, podía
llegar a ser una fuerza política, y ellos contestan en forma unánime:
- No, una fuerza política no, si no una fuerza popular. Y creemos que la
gente se va a sumar a la idea. No, nos estamos equivocando, creemos que la gente
ya se sumó a esa idea.
Como podemos ver, en todos estos grupos con los que hemos estado hablando,
hay diferentes posiciones y pensamientos. El punk es como un cáncer: una vez que
se declara (aunque en realidad nunca se declara), te toma, se expande, está en
los dormitorios, en los garages, en las salas de ensayo, en las paredes. Son
como flores irrumpiendo en medio del cemento.