La agrupación viene sosteniendo diversas actividades relacionadas a la promoción de la conciencia vial, concibiendo al acto de conducir como un hecho social y responsable. Le exigen al Estado políticas públicas concretas, vinculadas a la educación vial, los controles y sanciones para los infractores de las leyes de tránsito.

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Según la Organización Mundial de la Salud los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte para menores de 35 años, se estima que en nuestro país mueren 20 personas por día. Quienes integran la Asociación Civil Compromiso Vial por Úrsula y Carla, pueden contar en primera persona el triste sentido de estos datos, pero sobre el dolor eligieron caminar otra historia, vinculada a la posibilidad de transformar esa realidad. Por eso se juntaron, y la angustia de la pérdida pasó a ser un proyecto colectivo, el grupo refuta la idea de que conducir es un hecho individual, y lo ubica en una dimensión social donde las responsabilidades son compartidas. Proponen empezar a hablar de siniestros en lugar de accidentes, para poder trabajar en la prevención y concientización social; con ellos charló enREDando esta semana.

“Participar es un compromiso social, para que cada vez menos gente pase por lo que nosotros pasamos”, expresa Lucila. “Para varios de nosotros es poder transformar la tristeza en lucha”, dice con timidez Micaela Notz, hermana de Úrsula, fallecida en el accidente del 22 de mayo de 2005, ocurrido en Santiago y Rivadavia. “A diferencia de ellos, a mí no me pasó, pero no voy a esperar que me pase. A mi viejo, que es enfermero de emergencias lo he visto muchas veces llegar a casa llorando por lo que pasa en los accidentes. Esto es un compromiso, es el pensamiento transformado en acción como herramienta de cambio”, agrega Mauricio que trabaja en Tránsito de la Municipalidad.

Lograr que se formalice la educación vial como materia de estudio en todas las escuelas, es uno de los objetivos de la agrupación, asimismo, periódicamente realizan volanteadas y actividades de difusión de información para que social y políticamente se empiece a tomar conciencia de la gravedad de esta problemática. “Trabajamos de jóvenes a jóvenes, vamos a recitales, a Córdoba y Roca un viernes a la tarde, sabemos cómo somos los jóvenes y que pensamos que nunca nos va a pasar nada”, dice Lucila. “Hay toda una discusión sobre el uso del casco y la toma de alcohol, muchos dicenbueno, de última si me quiero matar me mato. Y no es así, no usemos el discurso de que cada uno sabe controlarse y de que asume su riesgo, cuando en realidad conducir es un acto social. Por eso el cuidado tiene que ser una responsabilidad propia y hacia el otro, y tiene que ver con la posibilidad de pensarnos en comunidad”, analiza Mónica, que es la mamá de Úrsula y la fundadora de la Asociación.

Mónica comenta que en estos días, después de mucho esfuerzo pudieron reunirse varias organizaciones de la ciudad que trabajan en el mismo sentido para proyectarse juntas en la lucha. “Logramos juntarnos varios representantes de asociaciones civiles en torno a lo que llamamos Organizaciones por la Seguridad Vial. Somos 16 organizaciones de Rosario y ya se está sumando gente del interior de la provincia”, dice. El colectivo de asociaciones acuerda que es necesario que el Estado promueva la formalización de la educación vial en la enseñanza de niños y jóvenes, así como que debe cumplimentar los controles y sanciones sobre los infractores.

“El Estado tiene la obligación de regular el tránsito, de hacer cumplir las leyes, de revisarlas y modificarlas en la medida en que la sociedad va modificándose”, sostiene Mónica.
La Asociación tiene el padrinazgo de la plaza del Aguaribay, ubicada en Oroño casi Zeballos, allí pintaron un mural colectivo en homenaje a Úrsula y Carla y en el verano presentaron obras de teatro para chicos. “Todas las actividades tienen la connotación de informar sobre la seguridad vial, y la plaza ya es una huella en la ciudad, donde la gente sabe que ahí lo que se rememora es que le alcohol al volante mata. Ya es un lugar privilegiado en ese sentido en el tema”, comentan.

A tres años del accidente

Durante esta semana la Asociación Civil desarrolló una serie de actividades en el marco de la “Semana de la Conciencia Vial”. En el Concejo Municipal se reflexionó sobre la temática a partir de una charla y video presentado por representantes deCESVI, también se realizaron jornadas con adolescentes de Escuelas Secundarias. Cerrando la semana, el jueves al cumplirse tres años del siniestro, se hizo un acto en el lugar de la tragedia, instalándose una escultura realizada por el artista Oscar Vega, director de la de la Escuela de Arte de la UNR y sus alumnos.

“El Estado municipal en un principio nos dio una gran ayuda, porque lo tomó con un gran interés, con la gravedad que realmente tiene, por eso los resultados desde 2005 a hoy son notables y se han bajado mucho los índices de alcoholemia y de siniestralidad en la ciudad. Ahora estamos un poco más decaídos, la Municipalidad está reviendo algunas situaciones, la Dirección de Tránsito está cambiando el perfil, no sabemos hacia donde y sentimos que está aflojando en esto, y nos parece que hay que barajar y dar de nuevo porque así vamos a perder lo ganado”, expresa Mónica la preocupación grupal.

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TE: 0341 – 4495936
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