Un aporte desde enREDando

¿Qué aporte oportuno hacer ante una catástrofe?, ¿Cómo ponerle palabras a la muerte y la desolación?, ¿Qué decir cuando todas las palabras sobran? Desde enREDando acompañamos en el dolor a familiares y víctimas de la tragedia sucedida ayer en Rosario y esperamos que la Justicia dé con cada uno de los responsables. Compartimos una Guía para la cobertura periodística responsable para casos de catástrofes, publicada por la Defensoría del Público, organismo creado en el marco de la nueva Ley de Medios para defender los derechos de las audiencias, tales como exigir que desde los medios no se incite el morbo y se menoscabe la dignidad humana.

catastrofe

A partir de la sanción de la nueva Ley de Medios N° 26.522, en octubre de 2009, nuestro país es pionero a nivel latinoamericano en cuanto a la consideración de la información como un bien social (servicio) y a la comunicación como un derecho humano. Entre los profundos sentidos que reviste esta categoría juridica y política, se considera el resguardo de los derechos de las audiencias (lectores, oyentes, televidentes) en función de poder recibir información veraz, respetuosa, de fuentes confiables y plurales, en pos de tener un amplio abanico de posibilidades informativas.

La Defensoría del Público La Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual es uno de los nuevos órganos creados en reemplazo y reformulación del antiguo COMFER (artículo 10 de le Ley SCA). Su función central es “representar los intereses de los espectadores, canalizando reclamos, haciendo seguimiento de los casos e informando a las autoridades pertinentes”.

Como aporte ante la trágica y compleja situación de catástrofe que está viviendo la ciudad de Rosario, y buscando acercar una herramienta concreta, enREDando, como medio de comunicación comunitario, comparte la Guía para la cobertura periodística responsable para casos de desastres y catástrofes, publicada por la flamante Defensoría.

1. Las FUENTES de información: Identificar cuáles son las principales fuentes gubernamentales y no gubernamentales vinculadas con la gestión de situaciones de desastre para establecer una agenda de contactos, procurando su pluralidad y diversidad, con el objetivo de brindar la mayor cantidad y calidad de información posible frente a la emergencia.

2. La PREPARACIÓN para afrontar la emergencia: Reclamar los equipos adecuados para realizar las coberturas de un modo seguro: botiquín de primeros auxilios, linternas, equipo de lluvia, equipamiento de transmisión de emergencia, chalecos y credenciales de identificación, mapas con la ubicación de hospitales, centros de emergencia y refugios.

3. El ROL SOCIAL del/a comunicador/a: Centrar la cobertura en información precisa y verificada con fuentes jerarquizadas y fehacientes. Evitar la magnificación de datos porque puede incrementar la situación de pánico, como así también la espectacularización de la catástrofe. Asumir que el flujo informativo es irregular, de manera de no forzar la cobertura cuando no haya nuevos datos.

4. La PRESERVACIÓN de la propia vida: Evitar arriesgar la vida por encontrar la primicia. Si la situación o el terreno se tornan peligrosos, es aconsejable que los/las comunicadores/as se pongan a resguardo y sólo continúen la cobertura si es seguro hacerlo.

5. La INFORMACIÓN como servicio: Informar, de manera específica, sobre las tareas de asistencia a la población: medidas para prevenir riesgos, accidentes, enfermedades y problemas sanitarios; lugares de tras lado y refugio; centros de información sobre nómina de víctimas; hospitales con recursos para recibir damnificadas/os; elementos que se necesitan según las/os especialistas y lugares a donde acercarlos números telefónicos de emergencia y asistencia.

6. El RESPETO a la intimidad y la integridad humana de las/os afectadas/os: Es recomendable no transmitir imágenes de cadáveres o primerísimos planos de damnificadas/os y heridas/os, dado que exponen intimidades, vulnerando derechos, e intensifican el aspecto dramático no informativo del acontecimiento. Considerar a las personas como sujetos de derecho y respetar su dignidad e intimidad al entrevistarlas/os durante o al instante de ocurrida la situación de desastre para no intensificar su estado de shock al ser consultados por sus pérdidas.

7. El CUIDADO INTEGRAL del/a comunicador/a: Reclamar asistencia terapéutica para procesar las emociones y laconmoción que deviene del contacto con historias e imágenes traumáticas y las medidas necesarias para recuperarse del ritmo intenso de la jornada.

8. La EVALUACIÓN de la cobertura periodística: Procurar la reflexión y el registro de los posibles errores de procedimiento, de las dificultades que surgieron, del funcionamiento de la interacción con los actores de otras áreas deasistencia y de las buenas prácticas realizadas, a fin de programar capacitaciones que reviertan los puntos débiles.

9. La INSTALACIÓN del tema en la agenda: Realizar un seguimiento del hecho y mantener informada a la población sobre las tareas de reparación que desarrollan las autoridades o sobre el incumplimiento de las mismas para sostener el tema en la agenda.

10. La INVESTIGACIÓN después de la emergencia: Procurar la producción de informes interdisciplinarios y profundos que aborden las temáticas de desastres y catástrofes por fuera de la emergencia. Contextualizar los datos y analizar el origen de la tragedia de modo de contribuir a una mirada integral sobre la problemática, de cara a la prevención.

* Más información sobre los derechos de las audiencias

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