Familiares y militantes del Movimiento 26 de junio presentaron el recurso de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema provincial contra el fallo de la Sala II de la Cámara de Apelaciones que redujo las penas de dos de los condenados por el triple crimen de barrio Moreno y absolvió a uno de ellos. Arbitrario y bochornoso fueron los calificativos para esta decisión judicial que, una vez más, movilizó a toda la militancia. Compartimos la crónica de la vigilia que se realizó frente a los Tribunales. La justicia interpelada «es la expresión más fiel de nuestra voluntad política», señalan.

Foto; La Brújula 

No son luchas aisladas ni escenarios diferentes. El dolor de Alberto Perassi es el mismo que atraviesa la mirada de Eduardo Trasante, papá de Jere o Ignacio Rodriguez, el papá de Patom . La voz quebrada de Cristina Ojeda, la mamá de Laura y abuela de Mía, es la que se hace carne en el silencio desgarrado de Lita y Elsa. El pedido de justicia de la hermana de Gerardo es el eco que se repite en el reclamo de Chicho, el hermano del Mono, de Maxi, el hermano de Patom y de Juan, el hijo de Mercedes.

Son los Tribunales Provinciales y es también la sede de la Gobernación. Es el cemento gris que separa al poder judicial y político, de la justicia popular que las organizaciones construyen en las calles. Es la impotencia de no encontrar respuestas institucionales ante fallos indignantes, complicidades políticas y la impunidad estructural de las fuerzas de seguridad. Es el acto poético de interpelar, en una movilización, con un acampe, con un recurso judicial o con un libro que es un arma cargada de futuro, cuándo y dónde sea a quienes tienen el enorme encargo de impartir justicia.

Este lunes, la tarde y la noche de Rosario atravesó el dolor. Por un lado, la movilización de los familiares de Gerardo Escobar, el joven encontrado sin vida en el río Paraná. La marcha fue para exigir que su causa sea investigada por la justicia federal bajo la carátula de desaparición forzada. “Podrán cortar todas las flores pero no marchitarán la primavera”, dijo su hermana, como pudo, frente a la Gobernación.

Por el otro, el Movimiento 26 de junio, plantando bandera roja una vez más en los Tribunales Provinciales. Este martes presentaron un recurso de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema provincial contra el fallo de la Sala II de la Cámara de Apelaciones que redujo las penas para dos de los condenados por el triple crimen de Barrio Moreno, Daniel Teletubi Delgado y Mauricio Palavecino, y absolvió a uno de ellos, Brian Sprio, quien había recibido una pena de 28 años de prisión.

“La bronca y la impotencia es indescriptible”, manifestó el referente del M26 y concejal electo por el Frente Ciudad Futura, Pedro Pitu Salinas, minutos después de que los camaristas Georgina DePetris y Daniel Acosta dictaran el fallo de segunda instancia, con la disidencia de Adolfo Prunotto Laborde.

Con la presentación de este recurso, los familiares intentarán llegar hasta la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Santa Fe y así, como ellos dicen, poder interpelar a la justicia.

En la vigilia de este lunes, ésta fue la consigna. “Vamos a presentar el recurso de inconstitucionalidad. Pedimos que se le dé intervención a la Corte Suprema de Justicia para que revean el fallo en dos puntos: en la absolución de Sprio y en el cambio en la participación de Delgado, porque entendemos que los fundamentos que están dando son arbitrarios, porque, o bien llegan a conclusiones que contradicen las pruebas, o bien, llegan a conclusiones sin prueba que los fundamenten y no se tuvieron en cuenta elementos probatorios que fueron fundamentales. Por eso le pedimos a la Corte que revea esto porque es una sentencia que adolece de estos vicios en estos dos puntos específicamente, en la absolución y en el cambio de calificación de la participación de Delgado e “coautor” a “cómplice primario”, y queremos que sea revisado porque no cumple con los requisitos de la Constitución’, señaló la abogada Jéssica Venturi, consultada por enREDando.

El recurso de inconstitucionalidad se presenta ante la misma Sala II de la Cámara de Apelaciones , la que deberá dar curso al juicio de admisibilidad para la intervención de la Corte Suprema. Si la Cámara rechaza este recurso, existe otro camino, explica Venturi, que es presentar un recurso de queja. “Fue un golpe el fallo de la Camara, pero como decimos siempre, si aquel 1 de enero pudimos igual organizarnos y avanzar, ahora haremos lo mismo. Realmente tenemos fundamentos y razones, esto no es un capricho y entendemos que hay pruebas suficientes para que se lo condene como coautor a Sprio y a Delgado. Ellos llegan a la absolución otorgando el beneficio de la duda, pero parten desde una confusión, no pueden asegurar que Sprio haya estado esa noche, cuando en realidad, las cámaras del Heca lo toman cuando vuelve al Heca y luego sale. Hay pruebas fundamentales que no se tuvieron en cuenta”.

Pedro Salinas tomó el micrófono ayer para expresar la fortaleza que siempre han tenido los militantes del M26, compañeros de Jere, Mono y Patom, y sus familias. “Doblegarnos no está en nuestro ADN. La resolución fue bochornosa. Y por eso hoy estamos convocados acá, junto a otros muchos familiares de víctimas de casos emblemáticos que han despertado luchas ejemplares. Vamos a presentar este recurso de inconstitucionalidad para que la Corte Suprema dictamine la admisibilidad del expediente que queremos ingresar y pueda debatir la posibilidad de reveer el fallo de segunda instancia que es arbitrario en lo técnico y que adolece de gravedad institucional. Este caso develó internas estructurales de la crisis de violencia y seguridad publica que nos sacude. Ojalá la Corte esté a la altura de las circunstancias.”.

La justicia interpelada fue la bandera que convocó a la vigilia, previa a la presentación de este martes. Pero, la frase es mucho más que una consigna: “Es un modo peculiar de construir justicia y tiene que ver con interpelarla, que estos fallos no queden circunscriptos a estos oscuros pasillos. Queremos que escuchen la voz de las victimas y den explicaciones al conjunto de la sociedad. Ellos no están por encima de nadie. Queremos y exigimos las explicaciones del caso. Es evidente que el Estado ya no solo no garantiza un acompañamiento en las causas sino que además, nos retrotrae a situaciones muy difíciles. Mucho del caudal de prueba de este juicio no fue precisamente por la labor judicial sino por la labor de los militantes y que sea un Tribunal el que precisamente desacredite este trabajo, estamos hablando de un Estado que evidentemente ni siquiera nos invita a cumplir con el deber cívico de prestar testimonio ante un hecho delictual.” En este sentido, Salinas reforzo la importancia y necesidad de trabajar sobre el proyecto de Ley General de Víctimas que elaboró el Frente Ciudad Futura.

En una extensa nota con el semanario El Eslabón, el militante explicó algunas de las inconsistencias del fallo: “Hay algo que resalta, por lo grotesco: la camarista Depetri en su fundamentación de la absolución, en lo que además es la parte más pobre y escueta de un frondoso texto de resolución, no hace alusión a ninguno de los elementos probatorios que se produjeron en cada una de las audiencias orales. Esto es un dato del más elemental de los sentidos comunes. Que un muchacho que se lo ve en la cámara del Heca trasladar a su amigo Maximiliano Rodríguez casi muerto, que se lo ve esconder ese mismo auto, volver en moto, irse con Delgado un ratito antes de que suceda el crimen y no volver durante un mes al nosocomio a ver cómo estaba su amigo herido de muerte; te plantea dos caminos para interpretarlo: o es una indolencia repentina por parte de Sprío o, el camino más cierto, que se profugó de la Justicia. Que eso no haya merecido ninguna valoración por parte de Depetri y Acosta realmente nos llama poderosísimamente la atención.”

La reducción de penas para Delgado fue de 30 a 21 años, la de Mauricio Palavecino de 24 a 19 y Sprio directamente pasó de los 28 años a la absolución. La única condena que se mantuvo firme fue la de Sergio el Quemado Rodriguez, a 32 años de prisión. “En un juicio oral que insumió más de diez audiencias, por el que desfilaron más de setenta testigos, en donde hubo entrecruzamiento de llamados telefónicas, se ventilaron pruebas por demás de significativas, hubo un testigo presencial del hecho: yo no sé qué necesitaban los jueces Depetri y Acosta”, señaló Pitu en diálogo con El Eslabón.

La fortaleza de Alberto, Eduardo y Cristina

Durante la vigilia fueron muchas las voces de familiares de otras causas emblemáticas que se hicieron presentes. Una de ellas, la que conmueve a toda la región, es la de Paula Perassi. Su papá, Alberto, es un estandarte de esa búsqueda de justicia que interpela al poder ejecutivo y judicial.

Acompañado hasta en la sombra por un custodio personal y por ese chaleco antibalas que debe portar frente a un posible ataque –Perassi fue blanco de sucesivas amenazas-, expresó: “Mientras los 8 imputados en la causa por la desaparición y muerte de su hija Paula están libres “caminando como si nada por San Lorenzo, yo debo estar custodiado y con este chaleco. Este es el mundo del revés”.

El silencio fue abrumador. Quienes estaban presentes, escucharon con dolor sus palabras. “Tenemos que juntarnos para que esta gente de acá dentro vea que nosotros somos fuertes. Nosotros luchamos por el futuro que les vamos a dejar a nuestros hijos. El juez dice que lo que hizo el juez Filocco de San Lorenzo es una “mierda lo que hicieron”, y yo estoy en el medio, ¿donde están mis derechos?”. “Cuando la plata y el poder se juntan la verdad se calla”. Su frase provocó un aplauso cerrado. “Yo voy a estar siempre. Ya me mataron en vida, pero yo no voy aflojar mientras corra sangre por mis venas, porque se lo debo a mis nietos que me están esperando”.

La mamá de Laura y abuela de Mía también estuvo presente. Cristina Ojeda relató cómo fueron las circunstancias en las que asesinaron a su hija y a su nieta. “Las mataron atrozmente. A partir de ese momento, emprendo una lucha interminable por pedido de justicia”. Ese largo derrotero en el que Cristina interpeló al poder judicial en numerosas oportunidades, incluyó también el reclamo al actual Secretario de seguridad de la Nación Sergio Berni. Su súplica era solo una: encontrar a los asesinos de su hija y su nieta. Los Tribunales, dijo, fue su casa durante muchísimos días. “Ésta pasó a ser mi casa, una locura para cualquier persona, ¿pero qué más tenía por perder?”

El cierre del acto estuvo a cargo del pastor Eduardo Trasante, el papá de Jeremías y de Jairo, asesinado a la salida del boliche Chiringo. Escuchar a Trasante conmueve “Los jueces Depetris y Acosta fueron quienes sumaron en una suerte de acuerdo este voto por bajar penas y por la absolución. Quedamos sorprendidos porque de pronto de quienes esperamos este tipo de dictamen era del juez Prunotto Laborde y yo no sé si este caballero tomo demasiado malas decisiones para que al menos su fallo en esta causa emblemática. pueda marca un dictamen diferente. Pero algo absolutamente irrisorio fue poder escuchar después de casi dos horas de lecturas que nos dio a entender que los jóvenes eran demasiado jóvenes para que les pese sobre sus lomos demasiados años de condena. Y Sprio estaba tan implicado como el resto, integraba una banda como el resto, había conexiones telefónicas que lo comprometían altamente con la muerte de nuestro hijos. Sprio era parte engranaje de esta banda que no solo mató a Jere, Mono y Patom. Sin embargo, los jueces determinaron que el beneficio de la duda le alcanzaba y de 28 años pasó absolutamente a nada”.

Por ultimo, Trasante reflejó una realidad que punza a quienes todos los días militan en los barrios, con escasos recursos pero con la plena certeza de continuar con un camino de dignidad: “nos estan matando a los pibes”, dijo. “Rosario se esta quedando sin futuro y es uno de los paisajes que no se muestra en la foto de las postales.”

Hijos, hermanxs y amigos abrazando la lucha

Otra de las voces que emocionaron fueron las de Juan Delgado, el hijo de Mercedes, asesinada en barrio Ludueña por las balas de una banda narco. Juan es un casi como un hermano para los compañeros del M26. En Lita Gomez encuentra, quizá, el gesto materno de su mamá, como si en ella la Mecha volviera a encenderse. Presente en las movilizaciones, Juan es también un símbolo de lucha, de resistencia, de perseverancia. Y también de ese dolor que no disimula. Cuando recuerda a Mercedes se quiebra. Y no es para menos. Este martes 15, su mamá, aquella cocinera militante del Comedor San Cayetano, cumpliría años. Por tal motivo, este sábado 18 se realizará un homenaje en el centro comunitario donde dedicaba su tiempo y su amor hacia los demás.

Minutos antes, había culminado una marcha que impulsó la Multisectorial que acompaña a la familia de Gerardo Escobar. Su hermana y su prima se acercaron hasta los Tribunales para compartir su bronca y también, los pasos que están dando para interpelar a una fiscalía reticente a brindar información a la familia. “Tengo 3 hijos y no quiero que esto le pase a ellos. Mi hermano era un joven trabajador que no tuvo oportunidad de enamorarse, de tener hijos. Le cortaron su vida, y es la impunidad que tienen de que pueden matar a una persona y tirarlo al rio. Estamos acá luchando hasta las últimas consecuencias, y si tengo que venir a plantarme en Tribunales, lo voy hacer”.

Chicho Suarez es el hermano de Mono, uno de los tres jóvenes asesinados en la madrugada del 1 de enero de 2012. “En su momento creímos que habían hecho justicia y que nuestros hermanos iban a descansar en paz. Pero lamentablemente no tenemos autos de alta gama y plata para garantizar la justicia. La verdad, me cago en la justicia. De acá no nos vamos a ir hasta que definitivamente sentencien a estos hijos de puta. No tendremos plata ni merca, pero tenemos amor, dignidad, familia y amigos. Y tenemos muchas ganas de demostrar a la sociedad que con lucha y organización todo se puede. No nos vamos a cansar de pedir justicia ante este pedazo de mármol que tenemos aca”, aseveró.

Bruno, integrante de la banda de amigos Jairo Trasante, tomo la palabra para agradecer y acompañar. A Jairo lo asesinaron a la salida de un boliche, como le sucedió a Gerardo. Aunque el asesino, Ramiro Urrutia, oriundo de Perez, hoy esté preso, sus amigos no dejan de movilizarse para recordarlo y continuar insistiendo en la necesidad de que por su asesinato haya una condena ejemplar.

Fue el turno de otro de los hermanos de las víctimas, Maximiliano Rodriguez. “Soy de pocas palabras”, Así se presentó. Luego, dejó que hablara su corazón. Agradeció a quienes vienen acompañando el dolor de la familia. “No podemos salir ni a bailar, porque pasan y nos matan así por que así. ¿Hasta cuándo tenemos que seguir sufriendo? Jessi nuestra abogada se va a dormir a las 5, 6 de la mañana para ver que puede hacer con lo que hacen acá dentro”.

Decenas de pancartas recordaban a las víctimas de gatillo fácil. La foto es recurrente, las movilizaciones también. Esta mañana, finalmente, se presentó el recurso de inconstitucionalidad. Palabra dificil de pronunciar y de tragar, dice Eduardo Trasante. Habrá que esperar lo que resuelva la Corte. Y de ser necesario, los militantes y las familias no dudarán en apelar a la Corte Suprema de la Nación y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Porque de lo que se trata es de interpelar a la justicia, la expresión mas fiel de nuestra voluntad política, afirman.

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En el sitio web www.triplecrimen.org se reconstruye esta nueva etapa del proceso y, además, información sobre los pasos procesales subsiguientes.

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