Masiva y contundente movilización en todo el país en defensa de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En Rosario, se llevó a cabo frente a la Delegación del AFSCA. «La ley de medios no se toca». Se convoca a una movilización nacional para el día jueves. 

Por María Cruz Ciarniello

18 hs. Calle San Lorenzo entre Maipú y Laprida se va colmando de banderas, militantes y personas sueltas que se acercan a abrazar al AFSCA. Es un abrazo simbólico con un mensaje concreto: la ley de medios no se toca. Así, cortita y al pie.

La temperatura obliga a refrescarse pero el señor del kiosko, pegado a la delegación local, informa que ya casi no quedan gaseosas. –Gracias a ustedes, explica. Y al minuto, agrega: ¿Sabés hace cuanto venimos bancando a los del Afsca?

A unos pasos, la bandera de la Aire Libre dice que aquí se transmite en vivo, y detrás de la consola opera uno de sus referentes, el Beto Palacios. La fm comunitaria de la zona oeste es pionera en Rosario. Fue la que marcó los pasos en la lucha por la democratización de la comunicación. La que se bancó transmitir en la clandestinidad cuando todavía regía el antiguo decreto de la dictadura militar. Desde el año 1988, desde aquella primera transmisión desde el patio de la escuela Pizurno, la radio fortalece un concepto de comunicación ligado a los derechos humanos. Los contenidos del medio contemplan las voces de los pueblos originarios, de los trabajadores, de los sindicatos, de los internos del Agudo Ávila, de las mujeres detenidas en la Unidad 5, de niños y adolescentes, de organizaciones sociales y noticieros de radios comunitarias de todo el país.

Se acercan los compañeros del Foro Argentino de Radios Comunitarias. Pepe Frutos no está solo. Lo acompañan sus hijas, y una de ellas, es quien graba cada una de las intervenciones de los oradores. “No lo quiere soltar al grabador”, dice el Pepe, entre risas. Su voz es la responsable de emitir el Informativo Farco, con más de 100 radios comunitarias asociadas.

Se multiplican las personas, casi como hormigas.

Otra de las banderas identifica a una de las radios que nació al calor de la ley, la FM Comunitaria La Hormiga que pertenece a la Biblioteca Popular Pocho Lepratti. Su presidente, Carlos Nuñez, fue uno de los que convocó a este masivo encuentro que no solo tuvo lugar en Rosario, sino en diferentes puntos del país. La Hormiga también está creciendo en barrio Tablada, con esfuerzo y dificultades, pero a paso firme, sin prisa pero sin pausa, sumando contenidos y un espacio radial para los jóvenes del barrio.

Del otro lado, se encuentran algunos comunicadores que integran la FM Poriajhú, radio comunitaria de Capitán Bermudez. Otra experiencia radial que nace del seno de una organización social.

En Plaza de Mayo, el acto fue multitudinario.  Eso sí: ningún medio de los llamados “grandes” se anoticiaron de lo ocurrido. Tampoco lo informaron.

Para esto sirve la ley: para pluralizar las voces; para reforzar a los medios comunitarios y democratizar la información, esa que para “algunos” es solo un negocio. Y esto mismo se lee en los carteles.

A tan solo 24 horas de la asunción, Mauricio Macri emitió un Decreto de Necesidad y Urgencia que pone en jaque a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. ¿De qué manera?. Establece que el órgano de la aplicación de la ley, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual pase a la órbita del flamante Ministerio de Comunicaciones a cargo de Oscar Aguad. Es decir, viola de hecho, la autarquía y autonomía del organismo.

Más allá de las dificultades en algunos aspectos de su implementación, la ley establece un principio básico: entender a la comunicación como un derecho humano esencial. Esta herramienta legal ha sido una de las más consensuadas y debatidas en foros realizados en todo el país. Y además, fue parida por la Coalición por una Radiodifusión Democrática, integrada por cientos de organizaciones sociales, que estableció años atrás los 21 puntos para avanzar en una legislación democrática. La histórica lucha se transformó, así, en una política de Estado bajo el primer gobierno de Cristina Kirchner.

Nuevas radios comunitarias nacieron al calor de esta ley, y muchas otras, dejaron de estar en la “clandestinidad”, al ser reconocidas en ese 33% de espectro radioeléctrico que estableció la ley para las organizaciones sin fines de lucro.

Los 21 puntos que había establecido la Coalición fueron recogidos en una legislación que ha sido valorada a nivel internacional. La ley es fruto de una larga lucha; intensa, incesante, que atravesó dificultades y enormes alegrías como aquella que abrazo a miles en Plaza de Mayo cuando se envió el proyecto de ley al Congreso de la Nación, o como cuando el 10 de octubre de 2009 este mismo Congreso aprobaba la nueva norma.

Hoy, lo que está en juego es el derecho a la comunicación. La concepción de un valor intangible que le pertenece al pueblo, a las comunidades. Lo que se intenta, mediante una urgencia que solo favorece a las corporaciones mediáticas, es retomar aquellos hilos que definen a la información como un gran negociado de intereses.

La disputa se dá en la calle.

 “El presidente a las 48 horas sacó un decreto que con una sola firma pretende echar por tierra lo que costó tanto tiempo. Es una ley aprobada por amplio consenso y con mucho apoyo popular. Macri le quita a la autoridad de aplicación, al organismo encargado de aplicar esa ley sus funciones y dándosela a un organismo creado por el. Es descabellado lo que quiere hacer y está demostrado que va a haber mucha gente en la calle”, señala Pepe Frutos, en diálogo con enREDando. El fin de semana, Pepe participó de la Mesa Nacional de Farco que se reunió para repudiar las declaraciones de Oscar Aguad quien había expresado que, bajo el gobierno de Macri “la ley no iba  a subsistir”. De dicha reunión, participó la abogada Graciana Peñafort, una de las redactoras del proyecto de ley.

Peñafort fue una de las especialistas consultadas por FARCO para el desarrollo de una estrategia legal en sintonía con el plan de acción a encarar desde los medios sin fines de lucro, frente al anuncio de “suprimir” la ley 26.522.. Entre otros elementos, Peñafort subrayó que, en materia de derechos humanos, existe el principio de progresividad, que implica que no se puede retroceder en garantías conquistadas.  Y aclaró que en Argentina “se han ido generando nuevos marcos de protección de derechos sobre los que no se puede volver atrás. Por ejemplo, ya validamos que el sector cooperativo o sin fines de lucro pueda participar en el sector de la radiodifusión, y ya no se puede volver atrás en ese sentido”.

Volvemos a calle San Lorenzo. “La ley instauró el derecho humano a la comunicación. Sin la ley puede haber voces que se dejen de escuchar, que pueden dejar de tener participación en medios de comunicación. Con la ley no desapareció nadie, al contrario, se sumaron nuevas voces. Fue un derecho que se construyó de manera participativa y democrática en forma de ley que se pretende avasallar a través de un decreto. Las radios comunitarias existíamos antes de la ley pero no teníamos el aval legal, teníamos la legitimidad social, pero la ley lo que estableció es que estas radios sí existen y considera que es necesario reservar ese 33% del espectro de radiodifusión. La ley ha sido un envión, nos ha legitimado aún más, y en consecuencia ha ampliado los derechos”, apunta Pepe.

En estos 6 años, muchas voces han cuestionado el lento avance de la ley. Reclamos de televisoras y medios comunitarios ante el AFSCA han puesto de manifiesto diversas dificultades para garantizar el 33% acordado para los medios comunitarios. Pese a ellos, algunos de esos medios salieron a defender el espíritu de esta ley. «Aunque con una aplicación lenta y que después de seis años de sanción no fue total, son innegables los avances que se dieron con la actual Ley respecto de la anterior, que van desde el reconocimiento de los medios sin fines de lucro, reservándoles el 33% del espectro radioeléctrico, la limitación de la multiplicidad de licencias en manos de un mismo operador, el debate respecto del pluralismo de voces, el derecho a la comunicación y la libertad de expresión, por ende la democratización de la palabra y la aparición de otras voces, que en los medios hegemónicos fueron históricamente tergiversadas o directamente borradas», sostuvo en un comunicado el medio comunitario Barricada Tv.

Por su parte, para el Foro Argentino de Radios Comunitarias, el crecimiento de radios ha sido importante. Contaban con cerca de 30 y ahora, ya son más de 100 radios asociadas, remarca Pepe. “Muchas radios están surgiendo por todo el país. Es decir, no es la ocurrencia de una persona, sino un grupo de vecinos que tienne un proyecto y una organización. La palabra es nuestra y queremos tener nuestros medios, y esa es la posibilidad que abrió la ley.”

Desde la Asociación Mundial de Radios Comunitarias de Argentina también salieron a hacer oir sus voces: «a partir del contexto político actual y producto del debate, acordamos profundizar acciones en defensa de la plena aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ya que es esta norma, la que nos reconoce como Sujeto de Derecho a la Comunicación. Creemos necesario para continuar con la democratizacion del sistema de medios, avanzar en aquellas cuestiones pendientes, como el acceso a licencias, la elaboración del plan técnico y la apertura de concursos, especialmente en las principales ciudades del país (zonas de conflicto)», y a su vez denunciaron la estafa realizada con la pauta publicitaria del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde cientos de medios de comunicación, entra los que se encuentran algunas radios que integran nuestra Red, aparecen como beneficiarios de un dinero que nunca recibieron y apoyamos las acciones legales y de difusión que realicen.»

Que el decreto de Necesidad y Urgencia avance depende del Congreso de la Nación, pero hasta el momento el presidente Macri no ha llamado a sesiones extraordinarias. “Habrá que esperar hasta el de marzo, mientras tanto vamos a estar con este decreto vigente. Nosotros le pedimos a todos los legisladores que salgan a decir lo que piensan”, cerró Pepe Frutos.

Durante el acto, muchos diputados y concejales del FPV de Santa Fe estuvieron presentes: Eduardo Toniolli, Norma López, José María Tessa de Nuevo Encuentro, entre otros, dejaron en claro cuál es su posición. “Tenemos que hacer memoria de cómo llegamos a la ley de medios. Es la ley más debatida de todo el país. Se discutió palabra por palabra y se consiguió con un consenso mayoritario. Si perdemos la ley, perdemos la posibilidad que tenemos las trabajadores y trabajadores de hacernos visibles. La ley de medios signifca la pluralidad de voces para garantizar los derechos. Si damos un paso atrás en esta ley que ha sido tan debatida, estamos perdidos”, señaló la concejala Norma López.

Por su parte, la concejala Marina Magnani, expresó: “Queremos que todos los concejales se manifiesten y vamos a hacer lo mismo en la legislatura de Santa Fe para que los diputados salgan públicamente a pronunciarse. Ganar electoralmente el gobierno no habilita a arrasar con todos los derechos conseguidos”.

Eduardo Toniolli fue el segundo orador de la tarde: “Esta ley no es una ley de un partido político, y aunque debo decir que siento un inmenso orgullo de que haya sido un gobierno peronista el que le puso el cascabel al gato, es una ley de todos los argentinos. Una ley por la que pelearon miles de compañeros/as a lo largo y ancho de nuestra patria. Es inaudito que quieran gobernar por Decreto de Necesidad de Urgencia, tenemos que poner en pie la bicameral que ponga la lupa sobre los decretos, pero el lugar para defender las conquistas es éste, porque las conquistas se ganaron en la calle”.

Daniel Fosarolli, de la FM Comunitaria Aire Libre, más conocido como el Pollo, arrancó diciendo: “Tenemos que exigir más derechos. En esta primer semana hubo dos noticias, una buena y una mala. La buena para los exportadores de cereal, y la mala para nosotros. Una mala noticia disfrazada a través de un DNU que parecía inofensivo, pero que tenía un virus adentro, con dos artículos que iban contra una ley popular. Esos artículos desintegran el AFSCA.» Y luego, terminó con estas palabras: «Esta ley la vamos a defender donde sea. Le vamos a pedir también a todas las personas que votaron por este modelo pero que seguramente no van a estar conforme con las políticas que van a llevar adelante, que estén atentos para defender las buenas noticias para el pueblo. Las radios comunitarias vamos a ser el espacio donde vamos a poder seguir hablando, porque somos radios independientes del poder económico”.

Las voces de Victoria Clérici de Patria Grande, de Carlos Ghioldi de la Toma, de Ciudad Futura, de Descamisados y la Juventud Comunista también sumaron su apoyo y el total repudio al avance del gobierno. La apertura del acto estuvo a cargo de Edgardo Carmona, Secretario Gremial del Sindicato de Prensa. “Algunos me preguntaban si nuestro pueblo había entendido lo que significaba la pluralidad, el derecho a la información, para todos aquellos que me preguntaron si el pueblo entiende lo que significa la libertad, acá está la respuesta. Nosotros siempre supimos que la democracia se defiende todos los días, la calle es nuestro lugar natural. Fue Néstor Kirchner y Cristina fueron quienes tomaron nuestras banderas y las transformaron en políticas de estado. Son todos derechos que hemos ganado y los vamos a defender.”

“En realidad lo que están buscando es el amparo de los medios, y que un grupo económico maneje toda la comunicación en Argentina. Por eso, es fundamental que salgamos a la calle y digamos que no”, concluyó Emiliano Albornoz, representante del AFSCA a nivel local para invitar luego a la movilización que se realizará este jueves frente al Congreso de la Nación.

Lo que está en juego es mucho más que la defensa de una ley de la democracia. Lo que aparece en el plano de la batalla es la disputa por el sentido social y político que entiende que la comunicación y la información no son botines de una corporación mediática sino un bien social que le pertenece a las comunidades. Un derecho humano que es fundamental salir a defender.

El derecho a la comunicación contiene en su esencia el también inalienable derecho a la información. En términos jurídicos, este último toma la entidad y sentido actual conla Declaración de los Derechos Humanos, proclamada por la Organización de NacionesUnidas el 10 de diciembre de 1948. Desde entonces, y por primera vez en la historia el derecho a la información es consagrado como un derecho humano fundamental.En su contenido se incluyen los derechos a investigar, recibir y difundir informaciones y opiniones a todos los seres humanos por su condición de tales.Tal reconocimiento universal, además de contemplar el derecho de quienes producen y difunden información, implicó admitir jurídica e institucionalmente las facultades propias de quienes perciben las noticias. Se considera entonces sujetos con plenitud dederecho también a quienes consumen información a través de cualquier medio de comunicación. (Texto extraído del TFI sobre Informatico Farco, de Viviana Benito)

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