Este 27 de octubre es la primera vez que una lista conformada mayoritariamente por mujeres llega a poder presentarse a elecciones en Colombia. “Estamos listas” es la agrupación que se postula al concejo local de Medellín. Dora Cecilia Saldarriaga Grisales, referente del movimiento y cabeza de lista, dialogó con enREDando desde la Universidad de Antioquía. 

Por Flavia Campeis. Foto: Doris Gómez Osorio junto a Dora Cecilia Saldarriaga Grisales

Medellín es una de las ciudades más conservadoras de Colombia. Cuna de Álvaro Uribe Vélez, el ex presidente de ultraderecha que aún sigue teniendo peso político con el actual presidente como aliado y con un fuerte arraigo en la sociedad, sobre todo en la oligarquía colombiana.

Pero también es la ciudad que tiene una cultura vinculada a la convivencia, llamada “cultura metro”, que la hace ejemplo en el mundo.  Metro, tranvía, metrocable y escaleras mecánicas que llevan al pueblo en transporte público a la altura de los barrios más alejados, todo con impecable limpieza y cuidado, tanto por parte del Estado como de los propios vecinos. Una ciudad que lucha por salir de la estigmatización que le provocaron los cárteles de droga más famosos del mundo, con Pablo Escobar a la cabeza.

Ejemplo de organización hay mucha, entre ellos la popular Comuna 13 donde la comunidad se organizó y realiza circuitos turísticos guiados por sus propios vecinos, mostrando los murales y grafitis, verdaderas obras de arte hechas por ellos mismos, en las paredes de sus propias casas.

En esa ciudad, no fue casualidad que naciera un espacio dispuesto a disputar poder en el Estado local, como lo es “Estamos Listas”. Se trata de una agrupación que pretendió conformar una lista integrada completamente por mujeres, pero que por la ley de cupo debió contar con 6 hombres, además de ellas 12. Una lista que hace historia, siendo la primera en toda Colombia con esta característica en cuanto al género.

Doris Gómez Osorio forma parte de la agrupación que conformó “Estamos Listas”, es periodista y docente de la Universidad de Antioquia, ella me llevó a conocer a Dora Cecilia Saldarriaga Grisales, quien encabeza la lista de candidatas para las elecciones. Antes, me contó que en Medellín han tenido mucho arraigo los partidos tradicionales, como el Liberal y el Conservador, y además es el bastión del uribismo. “Acá nació la carrera política de Álvaro Uribe Vélez y se ha sostenido por mucho tiempo” cuenta Doris y agrega: “esta fue también la ciudad en la que el “No” en el plebiscito por la paz ganó y eso es muy representativo de las tendencias ideológicas, por eso es tan valioso que a pesar de esas tendencias conservadoras y de derecha fuertes aparezca también una opción como la de “Estamos Listas”, que tiene una propuesta por las mujeres y el cuidado que va más allá de lo ideológico y eso ha sido lo que nos ha dado fuerza y poder de convocatoria”.

En pleno corazón comercial de Medellín, en medio del ruido y los vendedores ambulantes, llegamos a una oficina de la universidad de Antioquia, donde trabaja Dora.

Al igual que Argentina, el 27 de octubre se vota en ese país, pero con la particularidad de que en Colombia se definirán los nuevos mandatarios a nivel departamental y local. Serán elegidos gobernador, alcalde, diputados y concejales. Para el concejo es justamente donde llega esta propuesta innovadora a nivel nacional, que espera revolucionar las urnas y el accionar político con sus propuestas.

Antes de comenzar la entrevista, intercambiamos pañuelos, les doy el verde de la campaña por el aborto legal seguro y gratuito y me regalan el suyo, en colores violeta y amarillo con la búa (lechuza) que vigila noche y día, y las flores típicas de los árboles emblemáticos de Medellín.

Dora me cuenta que es abogada, docente universitaria, especializada en derechos humanos, activista en el sector campesino, ya que es oriunda del Corrimiento Santa Elena donde ha tenido activismo en el tema de ruralidad. Ya en la ciudad trabajó el tema de los derechos humanos de las mujeres y se considera activista feminista. Trabaja en la Universidad de Antioquia donde implementó un semillero de género que luego se conformó como un observatorio que ya lleva 8 años.

Este año su desafío fue más allá y es la cabeza de la lista colectiva: “somos el primer movimiento político de mujeres de la ciudad y del país, creo que ninguna mujer tendría que estar por fuera de “Estamos Listas” porque somos las sufragistas del siglo XXI. Nos tocó luchar el derecho al voto hace más de cien años, ahora estamos luchando por que nos elijan. Es un momento histórico imperdible en la ciudad”, comienza diciendo en la entrevista Dora, con la voz mezclada de emoción, orgullo y humildad.

¿Cuándo se conformó y qué espacios integran Estamos Listas?

 Yo asistí a la primera reunión el 16 de noviembre de 2017. Nos convocaron a cuarenta mujeres de la ciudad que veníamos de varios sectores. Del sector académico, activistas, mujeres independientes, amas de casa, empresarias, no necesariamente feministas. Porque aunque hay unas que nos decimos abiertamente feministas, el grueso del grupo no todo lo es. Es una diversidad en todo el sentido, sexual, étnica, etc., todas formamos este movimiento desde la diversidad y desde nuestras formas.

Nos hacen la primera convocatoria y después de que se pierde el plebiscito, cuando gana el “No” a los acuerdos de paz, por la sensación de desesperanza, nos lleva a la reflexión de las compañeras que nos convocan a conformar el grupo. Entonces empezamos a trabajar por círculos de confianza, esas primeras mujeres empezábamos a buscar a otras mujeres y era muy simpático que cuando les decíamos a las que íbamos a integrar que vengan para un movimiento político, en la mente la gente preguntaba quién iba a ser la candidata, y no sabíamos, ninguna tenía ni idea.

Llegamos a un tope de inscripción de 2039 mujeres, cualquiera se podía postular, nos postulamos 39, con un video, hoja de vida y un espacio donde les hablábamos a las otras compañeras durante tres minutos. Teníamos prohibido hacer campaña al interior del movimiento y había una plataforma, donde se podía votar por tres mujeres y mirar los videos y con  esa decisión se conformó nuestra lista cerrada. En esa votación, votaron por mí. Tuve una votación muy numerosa y quedé primera en la lista, que significa que sería la primera que llegaría, pero estamos en la construcción de candidatura colectiva.

¿Qué es para ustedes el feminismo, cómo lo ejercen, qué implica?

 Yo me asumo como feminista, pero no podría ser la vocera de todo el movimiento. Pero en análisis, nuestra agenda política tiene un discurso de garantía de los derechos humanos de las mujeres. Solo que en un movimiento tan diverso, estandarizar o ponerle un rótulo no es lo más conveniente, pero si uno analiza la agenda por lo que nosotras queremos trabajar, ahí de base hay una agenda para los derechos humanos de las mujeres.

¿Cuáles son las principales propuestas de la agenda de “Estamos Listas”?

Nosotras tenemos una agenda principal que es poner en agenda pública la economía del cuidado. En Medellín, en el mundo y en todos lados, el trabajo del cuidado está encabezado en su gran mayoría por mujeres y lo hacen de manera no remunerada. Eso implica que quien se dedique a cuidar es excluida casi automáticamente del sistema académico, del sistema económico, inclusive del descanso.

Cuando lleguemos al concejo queremos identificar las actividades de cuidado que se dan en la ciudad. Para niños y niñas, para enfermos, para personas de tercera edad, inclusive con perspectiva del campo, el cuidado de animales, de la huerta, que no es remunerado para las campesinas y que todas esas labores les ocupa la gran mayoría de su tiempo. Necesitamos que el Estado se encargue de ese sistema, porque el cuidado le aporta al país el 20 por ciento del producto interno bruto, más que el turismo. Darle esa mirada al sistema de cuidado liberaría a las mujeres para que ejerzan otras actividades.

Por otra parte, la ciudad tiene un enfoque desde la seguridad pública, de la forma que interviene, militarmente, policialmente y presupuestariamente, entonces hay que llegar con una agenda de seguridad humana donde se visibilicen las demás violencias, como la violencias intrafamiliar, donde el 85 por ciento son víctimas mujeres, hubo más de 1500 exámenes de violencia sexual con el 90 % de mujeres y en lo que va del 2019 hubo 36 feminicidios.

Ese grueso de estadísticas no pueden ser invisibles en la ciudad y no pueden seguirle apostando a una seguridad presupuestal solo para el patrimonio para los hurtos y para la muerte de los varones que es muy importante también, que eso también obedece a mandatos de género. A los guerreros los mata el conflicto, pero a nosotras nos matan las parejas y eso hay que ponerlo en la agenda pública.

Además, el tema de la educación incluyente y no sexista, una educación amorosa para niños y niñas, pero también incluyente, eso implica el acceso, la cobertura. Entonces ahí lo conectamos también con el tema del cuidado, pero también con un tema que hemos estado abanderando mucho y ahí sí desde el tema académico: el acoso sexual en las universidades. Es necesario que las universidades tengan los protocolos de atención y que el Estado le haga seguimiento.

“A los guerreros los mata el conflicto, pero a nosotras nos matan las parejas y eso hay que ponerlo en la agenda pública.”

El tema de la participación política en derechos humanos desde la cotidianidad. Yo creo que los partidos políticos tradicionales han coptado lo político y la política y desencantado a la gente. Yo era una de las desencantadas, y yo creo que la mayoría de los que estamos aquí nunca habíamos estado en lo político electoral, entonces hay que volver a encantar a la ciudadanía y a las mujeres que somos el 52 porciento de la población, para una actividad de participación política en la cotidianidad.

Y otro tema, es el medioambiente y le apostamos a que esté ligado desde dos puntos de vista: la seguridad para la movilidad de las mujeres. Muchas de las mujeres se movilizan a pie y en transporte público. Entonces si queremos que las mujeres se muevan en transporte público -inclusive en bicicleta- entonces es necesario unos sistemas de seguridad. Porque hay investigaciones en que las mujeres no utilizan las bicicletas por todo el tema de seguridad y todo lo que implica en un transporte público el tema del acoso. Pero también ligado al tema de la ruralidad, en Medellín el 70 % de su territorio es rural. Tenemos cinco corregimientos y 16 comunas, del urbano es sólo el 30 por ciento. Y Medellín, sólo produce el 3 % de los alimentos que consumimos. Esos datos no son lógicos. O sea tenemos unos corregimientos direccionados, asuntos turísticos poco productivos, siendo que podemos fomentar ahí una agricultura sostenible que genere, por un lado una alimentación sana para la ciudad, menos importaciones, menos movilidad de carros, menos contaminación, pero además, una economía circular para campesinos y campesinas que en la brecha son los que más mal les va en temas de calidad de vida.

Y a su vez, el tema de una agenda para la población con sexualidad diversa. Tenemos una de las candidatas, la segunda, que es abiertamente lesbiana y quiere poner en la agenda pública a todo el tema de la población LGTBI, de las condiciones de salud y de seguridad.

Entonces desde esos puntos “Estamos Listas” va a querer trabajar.

¿En cuánto a esta pluralidad de la lista, contanos como se conforman esas miradas?

Es muy diversa. Yo soy  de origen campesino pero además académica. Y tengo como esos dos corazones puestos en “Estamos listas”. La siguiente es una compañera lesbiana que viene también del activismo social pero que su apuesta es la agenda de la diversidad sexual. Hay otra compañera que que viene del sector sindical y que todo el tema de economía del cuidado, de las trabajadoras domésticas. La candidata más joven es una politóloga que ha trabajado con temas de víctimas. Una compañera colombo-brasilera que es la que pone la agenda de medioambiente al interior de la lista. Tenemos una afrodecendiente, abandera todo el tema afro del interior, otra compañera afro que abandera mucho el tema defensa de los derechos humanos de las mujeres. Hay otra mujer que es economista y que ha trabajado mucho el tema con la institucionalidad en términos de autonomía económica. Hay otra abogada que está en el sector de derechos de familia. Otra trabaja todo el tema de mujeres y ciencia. Entonces ahí hay una diversidad gigante en donde estamos todas yo creo.

¿Cómo hacen campaña para llamar a los hombres a que las voten?

Bueno, una es que por la ley de cuotas tenemos seis compañeros hombres al interior de la lista. Eso es la participación masculina al interior. Y otra es que nuestra agenda, si bien es cierto que tenemos una mirada desde las mujeres, impacta a toda la sociedad. Si nosotras hacemos un análisis de si vamos a intervenir la violencia intrafamiliar, los primeros beneficiados son niños y niñas y las familias. Pero además en la economía, porque una mujer víctima no produce y no es eficiente. Entonces toda nuestra agenda, aunque tenga una mirada para las mujeres, es una agenda para la ciudad.

Y una de las cosas que tenemos las mujeres, es que nuestro pensamiento es más global, menos focalizado.

Estamos listas para irrumpir en la agenda pública con los temas de mujeres, hace rato lo venimos haciendo desde los movimientos sociales y desde la academia, pero estamos listas para hacerlo en los lugares de decisión.

¿Tienen como meta extender esta propuesta a otras zonas del país?

Si, pero paso a paso. La decisión primera es que nos íbamos a por el concejo y una junta administradora local, que está en Santa Elena. En términos presupuestales no nos da para más, porque en Colombia, los partidos políticos no tienen que pagar póliza, pero los que somos movimientos ciudadanos y vamos por firmas debemos pagar una póliza de seriedad. Eso significa que si no alcanzamos los votos suficientes, tenemos que pagar. Entonces, la decisión fue nos vamos sólo con una, y la idea es que una vez que lleguemos al concejo, podamos abrir la experiencia ya a nivel local y a nivel nacional.

¿Que les dicen a las mujeres de América Latina que sueñan con poder construir espacios de esta manera?

La fuerza femenina de Latinoamérica y el mundo es muy grande. Irrumpir en los espacios políticos electorales no es fácil, para nosotras es mucho más difícil estarlo, pero hay que dar el paso. Yo creo que es desde lo colectivo, con el apoyo de todas, solas no me hubiese metido. Hay todo un componente de sororidad en nuestras prácticas. Yo sigo trabajando con mis obligaciones y también sigo con esta práctica política, gracias a la sororidad.

Hay un canto que recorre los espacios de reunión de mujeres en Argentina que dice: “América Latina va a ser toda feminista”, ¿Qué piensan?

Yo creo que se está dando un paso hacia el feminismo que es una operación de no retorno. Antes nos costaba más nombrarnos feministas, ahora las mujeres más jóvenes lo hacen más fácil. América Latina será feminista o no será.

¿Para qué están listas?

Estamos listas para irrumpir en la agenda pública con los temas de mujeres, hace rato lo venimos haciendo desde los movimientos sociales y desde la academia, pero estamos listas para hacerlo en los lugares de decisión.

 

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