Un grupo de jóvenes rosarines se encuentra todos los fines de semana para abrazarse en su deseo de ser reconocides como identidades no binarias y visibilizar que hay tantas formas de ser como personas. En agosto realizarán el Primer Encuentro Plurinacional De Personas No Binaries en la ciudad de Villa María.

Nacer en una sociedad que constantemente lo polariza todo no es gratis. El binarismo es parte de la heteronorma, ese conjunto de reglas con las que se mueve el mundo y que oprime a quienes no se ajustan a ellas. El binarismo es creer que solo hay una forma de ser hombre, que solo hay una forma de ser mujer y que solo hay dos formas de ser. Un grupo de jóvenes rosarines se encuentra todos los fines de semana para abrazarse en su deseo de ser reconocides como identidades no binarias y visibilizar que hay tantas formas de ser como personas.

“Desde que salí de la secundaria fue todo un proceso, es un re bardo tener que plantearte algo que ya está dado como tu género, es un trabajo muy largo que hay que hacer” dice Wan, joven estudiante no binarie integrante de la Asamblea No Binarie de Rosario. “Al género hay que entenderlo como algo cultural. Lo que entendemos como mujer u hombre cambia, estamos atravesades por todo lo que es la globalización y la cultura hegemónica, entonces mujer y hombre en diferentes regiones del mundo son similares por estas razones, pero también responden a una cultura geográfica e histórica. El género es eso: procesos históricos y culturales. Lo no binario rompe con eso por diferentes razones, pero en cuanto a lo que es la identidad es el hecho de no encontrarte en ninguno de esos dos conceptos que se imponen en tu cultura. No encontrarte ni en lo femenino ni lo masculino”.

La Asamblea No Binarie de Rosario nació como tal a mediados de 2018, pero fue impulsada por la creación de un espacio similar en Buenos Aires en el año 2017. “En junio de 2017 una persona puso en Facebook que si teníamos ganas de organizarnos para marchar juntes les no binaries en la Marcha del Orgullo nacional y varies le comentamos que sí”, explica Luné, varón trans no binarie integrante del grupo rosarino. “Hicimos un grupo de Facebook para organizarnos y les que vivían allá se juntaron para pintar una bandera. Cuando se juntaron se conocieron y dijeron ‘che, estaría buenísimo que más allá de ser una columna nos podamos organizar para otras cosas’ y a partir de ahí fueron a una reunión de la coordinación de la Marcha del Orgullo y después de eso se formó la asamblea en Buenos Aires en julio de 2017”.

“A mediados del año siguiente formamos la asamblea de Rosario, entre cuatro personas no binarias nos juntamos, hicimos una página de Facebook y una reunión abierta en septiembre del 2018” y ahí empezó el ciclo de reuniones que sigue hasta hoy. “En 2019 se activó más la Asamblea entre abril y agosto haciendo charlas, reuniones abiertas, capacitaciones. A fin de año hubo algunos problemas internos y otros factores externos por los que nos empezamos a reunir cada vez menos hasta que nos dejamos de reunir y recién hace un mes volvimos a activar pero no funcionando como asamblea sino como espacio de encuentro” explica Luné.

“En este momento no estamos pudiendo sostener un espacio de militancia y visibilización porque es re desgastante: en una misma semana el año pasado teníamos que dar tres o cuatro charlas y era un montón. No estábamos perfectamente individualmente como para poder hacer eso. No tenemos derechos básicos contemplados, como el acceso laboral. En este momento ningune tiene trabajo dentro de la Asamblea” lamenta el joven que ha llegado a sufrir discriminación hasta dentro del colectivo de la diversidad por falta de comprensión respecto al no binarismo.

Wan resalta que para les no binaries “hay limitaciones en la militancia. Somos un grupo vulnerable y hay cosas que por más que les pongamos voluntad no las vamos a poder hacer si en este momento no están dadas las condiciones, pero no por eso vamos a dejar de juntarnos. La Asamblea se formó con el objeto de visibilizar nuestra lucha pero también por el hecho de estar entre pares y poder debatir las problemáticas que nos atraviesan como colectivo. Poder encontrarnos entre nosotres es lo primordial, lo básico. Tenemos un montón de experiencias y vivencias que no se entienden desde otras personas y es importante para nosotres poder encontrarnos y hablar de eso”.

Para graficar el nivel de incomprensión social generalizado que sufren las personas no binarias, Wan relata su experiencia personal en el intento fallido de ser un varón trans: “Encajarse en el binarismo es más seguro, así como el closet es más ‘cómodo’. Muchas veces nos presentamos simplemente como una persona trans porque si decís que sos no binarie te empiezan a cuestionar. En un espacio de transmasculinidades un varón trans adulto que había empezado su hormonización me dijo ‘entiendo tu postura, porque a mí me pasaba algo similar: es cómoda porque no tenés que decidir, no te ponés de ningún lado y podés jugar. Cuando te empieces a hormonar vas a ver. Cuestión que me empecé a hormonar y no sentí nada distinto. No me salió ser varón trans y hasta hace un tiempo no sabía que tenía otra opción”.

Luné también tiene en su haber experiencias similares a la de su compañere. “Habitar espacios del colectivo de la diversidad ha sido muy violento para nosotres. A mí me pasó con un varón trans que me encontré en un boliche que me trataba en neutro todo el tiempo porque yo tenía puesto un vestido y estaba maquillado, pero yo entonces me reconocía como varón trans”.

Ezequiel, otre asistente a los encuentros de la Asamblea, piensa que lo que llega de información del no binarismo suele ser un estereotipo y muchas veces une puede no sentirse identificade con eso. El tema de la androginia es algo re presente en el estereotipo de lo no binario: se trata de un cuerpo asignado femenino al nacer, es decir un cuerpo con útero pero bastante masculinizado, sobre todo blanco y delgado, con el pelo corto muy oscuro o de colores fantasía. Eso es ser no binarie según el estereotipo generalizado”.

“Esto pasa porque la cisheteronorma se replica hasta dentro de los colectivos de la diversidad. Hay una sola forma de ser varón, hay una sola forma de ser mujer y estar en el medio es algo raro, ¿qué hacés ahí? ubicate”, ironiza Wan. “Dentro de salirse de la norma hay otra norma de la que no te podés salir. Al menos desde nuestro espacio intentamos no replicar eso y hablar desde otro lugar”.

¿Cuál es el objetivo de los encuentros del colectivo no binarie en Rosario? Es una pregunta compleja de responder. “En 2019 militamos mucho haciendo charlas, disertaciones en facultades y cosas por el estilo, pero fue un año difícil para nosotres, hicimos de todo pero como grupo nos pegó. Decidimos entonces arrancar 2020 por otro lado, un poco más despacio, no ponernos tantas metas que después nos pasan por arriba. Elegimos al menos encontrarnos entre nosotres y ver qué sale. Igual siempre estamos militando, una vez que arrancás es muy difícil salirte de esa” explica Wan.

Hacia el primer encuentro nacional

La novedad es que desde las asambleas de todo el país se está organizando el Primer Encuentro Nacional De Personas No Binaries, que, en palabras de Wan, nació “de un par de comentarios que surgieron durante el Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No Binaries de 2019 y se terminó de gestar hace poco en los 25 grupos de whatsapp no binaries del país”.

Camile, parte de la organización de este Primer Encuentro Plurinacional De Identidades No Binaries, señaló que se desarrollará los días “15, 16 y 17 de agosto en la Universidad de Villa María. Tendrá talleres, debates, conversatorios, festival y ferias”. Está organizado por personas no binaries de distintas partes del país y se va a abrir un formulario de inscripción para las personas que se quieran quedar a dormir en el establecimiento. “Personas de otras identidades podrán participar de talleres y debates pero no de todo el encuentro”.

La necesidad de un espacio de encuentro propio para las identidades no binarias se hizo evidente en distintos episodios de discriminación o invisibilización a los que se ha tenido que enfrentar el colectivo. “Me parece que hay espacios y momentos para todo” sostiene Wan, “en los talleres para personas no binarias en el Encuentro Plurinacional 2019 fue mucha gente cis que nos planteaba que nuestras identidades no existían en un espacio en el que teníamos solo tres días para encontrarnos y habar de nuestras problemáticas y experiencias. Está bien el hecho de poder generar espacios de encuentro con otras identidades, pero necesitamos espacios que sean nuestros”.

Son incontables las problemáticas que atraviesan al colectivo de personas no binarias, pero el principal problema que ubica a estas identidades en un lugar de vulnerabilidad social muy alto es el hecho de que “básicamente no existimos, socialmente no existimos” denuncia Wan rememorando las malas experiencias que le tocaron vivir hasta encontrarse dentro del no binarismo. “Dentro del colectivo de la diversidad ahora se está hablando un toque más, pero hay un ninguneo hacia las identidades no binarias. Muches no teníamos manera de nombrarnos e internet nos permitió encontrarnos con otres”.

“Creo que en todas las luchas y todos los grupos siempre hay ciertas normas y dentro de eso una vez que te salís un poco de la norma es que estás un poco más abajo, siempre hay una jerarquía. Sé de compas que han tratado de amoldarse a otros grupos y no funcionaba o eran invisibilizades” dice Wan. Por su parte Luné explica que “recién a los 16 cuando conocí a otras personas no binarias empecé a entender lo que me pasaba. Por eso es importante visibilizarnos, porque hay un montón de gente que está en la misma situación porque no está al alcance la información, es re difícil que une por sí sole diga ‘puedo ser no binarie’, igual con el acceso a las redes ya es otra cosa”. “Les pibis de ahora van a ser los mejores pibis” remata Wan.

El reconocimiento de la identidad no binaria en su DNI es otra de las luchas fundamentales de este colectivo, remarca Wan: “El DNI es un reclamo que llevamos adelante todos los años, si bien hubo personas en el resto del país que pudieron obtener sus partidas, acá en Santa Fe yo percibo como una burla el tema de ofrecernos poner ‘género autopercibido’, nos lo ofrecieron a nosotres como ‘bueno, ¿querían una pizza? tenemos empanadas’. No estuvimos de acuerdo porque autopercibidos son todos los géneros y decir que nuestro género es autopercibido es como decir que el hombre o mujer son géneros reales y el nuestro una fantasía. Vamos a ver con este cambio de gobierno si podemos empezar charlas , negociaciones. No somos una prioridad en la agenda política, creemos que usan nuestra lucha para beneficio propio pero hasta eso nos sirve”.

El acceso a la salud mental no solo es restringido para personas no binarias, sino condenatorio. Explica Luné: “En el ámbito de la salud mental una de las cosas que hace que se nos dificulte tanto conseguir terapeuta es que muchas veces salta esto de que supuestamente tenés algún tipo de desorden y por eso no te decidís en tu género. Con ser trans es re probable que te patologicen y te diagnostiquen disforia de género y que tenés que trabajar eso para poder aceptar ‘lo que sos’. O si tenes alguna otra cuestión mental probablemente te lo adjudican a eso, y la mayoría tenemos cuestiones mentales porque el hecho de estar dentro de un colectivo vulnerado no le hace bien a nuestro cerebro”.

“El sistema público de salud está totalmente desbordado, dentro de lo que es salud mental más y si sos parte de algún colectivo de la diversidad es todavía más complejo conseguir une profesional segure. Porque si vos te podés pagar tu propie terapeuta te va a costar encontrar pero podés llegar a lograrlo, pero si tenés que ir a una salita de salud te puede tocar cualquier persona y salir peor de lo que entraste”.

Por otro lado no es menor el destrato con el que tiene que lidiar el colectivo no binario frente al feminismo y algunas militancias de la diversidad. “Ni siquiera estamos hablando del feminismo radical, simplemente el feminismo” sostiene Luné, “las mujeres cis son muy biologicistas porque lo tienen internalizado y tampoco están abiertas a que les plantees algo diferente. No dan bola, se sienten agredidas o te dan la razón pero siguen oprimiendo: los cantos en las marchas hablan todos de ser mujer, de tener vagina, útero, los cantos sobre el aborto dicen ‘para que decida la mujer’ y ‘nosotras abortamos’. Eso es súper invisibilizante, excluyente y violento, porque yo soy un varón trans no binario y aborté. Si estas pidiendo aborto legal para las mujeres, ¿yo tengo que abortar en la clandestinidad? Cuesta que reconozcan desde el espacio feminista que están siendo violentas”.

“No pueden entender que lo que estamos pidiendo no es que se deje de hablar de mujeres, sino que no se hable solo de mujeres. El feminismo no puede no ser interseccional porque hay cosas que nos atraviesan a un montón de personas. Entendemos que la mujer es un sujeto político importante dentro del feminismo pero nosotres también sufrimos muchas de las mismas opresiones” enfatiza el joven. “Muchas personas no binarias fuimos asignadas en femenino al nacer y todavía se nos contabiliza como mujeres cuando se hablan de número y estadísticas de la violencia de género, el aborto, precarización laboral. Porque no tenemos un DNI no binarie seguimos figurando como mujeres. Todes somos oprimides pero también somos privilegiades en un montón de cosas y eso parece que les cuesta reconocer desde el feminismo”.

Existir y encontrarse ha sido un gran paso para las identidades no binarias de Rosario. Bajo el nombre Asamblea o cualquier otro, lo que importa es el espacio de intercambio. “Si no nos podemos sostener individualmente se hace difícil sostener un colectivo” dice Luné, “pero como justamente individualmente no podemos sostenernos y necesitamos de ese colectivo decidimos que, por ahora, la asamblea quede de lado y generar un espacio de encuentro entre personas no binarias para poder hablar de todas las cuestiones que nos atraviesan y para sabernos acompañades, que es lo más importante en este mundo en el que vivimos”.

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