La cooperativa de trabajo AgujasTrans nació en octubre de 2021 en el marco de una articulación entre la Federación de Cooperativas Communitas y el Ministerio de Diversidad, Igualdad y Género de la provincia de Santa Fe. Sus hasta ahora 4 integrantes confeccionan remeras, estampados y sublimados: una experiencia que apuesta al trabajo genuino y la proyección laboral de una población históricamente vulnerada. 

Fotos: AgujaTrans

“Yo no sabía coser, te juro que no sabía ni enhebrar una aguja, no pensaba que iba a coser y ahora estamos haciendo mochilas” dice Mónica, orgullosa, mientras muestra una tira de la mochila terminada y con sus detalles listos.

En octubre del 2021, en plena pandemia y apostando a la generación de empleo genuino, una articulación entre la Federación de Cooperativas Communitas y el Ministerio de Diversidad, Igualdad y Género de la provincia dieron marco a la formación de dos cooperativas a partir de la experiencia de la Casa Trans, un centro de día para personas trans.

Rico y Sabroso se llama la cooperativa alimenticia donde hoy trabajan seis personas haciendo un promedio de 130 viandas diarias más la producción de discos de empanadas, pizzas y panes. En AgujasTrans, la cooperativa textil, trabajan cuatro personas y están prontas a ingresar dos más.

“Al principio empezamos haciendo bolsas para el acuario de Rosario, ahí aprendimos a hacer las estampas, después hicimos las batas para los vacunatorios, después banderas para una organización, hicimos banderas LGBTIQ y para el colectivo trans, después se cortó para terminar de armar la cooperativa y comenzamos a hacer remeras para otras organizaciones, para el 8M y para el 24M. En todo esto tiene mucho que ver Lorena que es quien está encima de nosotras y la que nos enseña y enseñó a coser” cuenta Mónica.

Según el informe elaborado por el Programa Transaberes de la Universidad Nacional de Rosario que da cuenta del acceso a derecho de personas travesti trans entre abril del 2020 y octubre del 2021 el índice de desocupación para este colectivo fue de un 45,20%, mientras que para el total de la población del gran Rosario fue del 13,6%, cifras que reflejan las profundas desigualdades a las que se enfrentan las personas travesti trans en el mercado laboral.

El mismo informe da cuenta  que solo el 38% tiene trabajo, mientras que un 32% no lo tiene a pesar de estar buscándolo. Solo un 29% se encuentra en condición económica no activa, es decir que no trabaja ni está buscando una ocupación.

Sumado a la alta tasa de desocupación, cuando se observa el tipo de trabajo que desarrollan, se destaca que el 85% no tiene beneficios sociales (no aportan para una futura jubilación ni se realizan aportes a obras sociales, ni gozan del beneficio de vacaciones pagas o de días de licencia por enfermedad o aguinaldo).

Frente a esto, la creación de dos cooperativas es un intento real de revertir estas situaciones.

Ponerse la camiseta

Caren Carlini, una de las 5 coordinadorxs de Communitas que trabaja acompañando esta primera etapa, habla sobre las dificultades de los trabajos formales, la adaptación a los horarios y las formas de un trabajo conjunto y colectivo que parecía inabarcable ante la ausencia de trabajos registrados a los que pudieran acceder. Por esto, cada logro se festeja y se defiende. Asumir las responsabilidades, cumplir con la rutina laboral, apropiarse del espacio y cuidar el trabajo son pequeños triunfos para la cooperativa.

Mónica González integra la cooperativa desde sus inicios, en noviembre del 2021, pero cuenta que el camino comenzó dos años antes desde que comenzara a hacer costura en la Casa Trans. Con otras compañeras pedían reuniones con el gobernador, con el intendente, con funcionarios provinciales y el reclamo era siempre el mismo: trabajo. “Luchando y batallando” hasta que la oportunidad vino de la mano de Communitas que “nos dio la oportunidad de hacer las dos cooperativas, la textil y la de comida”. Mónica cuenta que “es muy difícil estar en la calle y que hay muchas compañeras grandes, de 50 años que ya no están para estar trabajando en la calle y hay mucha necesidad. Muchas están en situación de calle, por eso queremos que (la cooperativa) se agrande para que puedan venir mas compañeras y sumar mucha gente. La edad, la pandemia, la inseguridad te dejan en tu casa, ¿y qué comés? Queremos trabajar”.

Mariana Sánchez llegó a la cooperativa por medio de una amiga que está en la sección de cocina. “Me dijo que había una vacante y que de esa forma ella quería darme una mano para trabajar, le dije que sí, acepté porque un laburito siempre viene bien”. Un año y medio atrás Mariana trabajaba en la línea de recarga de cartuchos láser en zona norte, entró allí por medio de una pasantía de la Dirección de Diversidad de la Municipalidad de Rosario, pero pasados los 6 meses de contrato, cuando tenía la posibilidad de acceder a un mejor salario y un trabajo real, en la empresa le dijeron que no podían pagarle más de los cinco mil pesos que ya cobraba. Buscó otro trabajo infructuosamente, por eso la cooperativa se presentó como una fuente laboral estable, “con un sueldo que me alcance, que me abastezca, que pueda pagar el alquiler y la comida… llegar a fin de mes”. Para ingresar a AgujasTrans tuvo dos entrevistas laborales, una en el Ministerio de Gobierno y otra con la gente de la cooperativa.

La edad, la pandemia, la inseguridad te dejan en tu casa, ¿y qué comés? Queremos trabajar.

Producción y traVajo

Aprender a usar las máquinas, la collareta, la recta, la remalladora, hacer los cortes, la moldería, estampado y secado. Empezar de cero lleva un tiempo de capacitación y adaptación. Todo, desde el rollo de tela a la remera o el bolso, se realiza en una habitación amplia, blanca, las máquinas cerca de la ventana y en otra punta la gran mesa de corte bañada por una hermosa luz natural. El espacio se ve confortable y se respira el final de un día de trabajo, con las herramientas en su lugar, algún molde y una tijera en el centro de la mesa.

El ánimo es alegre y les chiques hablan entre elles. Cada une confecciona entre 15 y 20 remeras por día. Por ahora son las personas que coordinan, Lorena en el caso de la cooperativa textil y Caren en la de comida, quienes se encargan de los proveedores en el marco de un proceso que ya está dando sus frutos. Se trabaja consensuando cada paso con la idea de poder a futuro continuar solxs, sin el acompañamiento de Communitas.

El salario final depende de lo que se produzca y de la cantidad de los días de trabajo, pero tienen un sueldo básico que esperan superar en poco tiempo. La venta es más dificultosa pero la posibilidad de ser proveedoras del Estado genera un círculo virtuoso.

Mónica nunca tuvo un trabajo formal. Hoy lo ve como “algo nuevo, lindo, tener un sueldo a fin de mes, tenés la plata seguro, no tenés que estar pendiente de salir a trabajar para tener un peso y poder comer mañana. La platita está y a mí me gusta, me sigue gustando”.

Las rutinas del trabajo estable pueden volverse complicadas, a Mónica lo que más le costó fue adaptarse al horario laboral porque a la hora que hoy se levanta para ir a trabajar, antes se estaba acostando. “En pleno invierno nos acostábamos a las 7 u 8 de la mañana, ahora hay que acostumbrarse a acostarse más temprano, que está muy bueno, me hace bien. Y todas estamos más contentas, mis amigas, mi pareja de hace 11 años”. También llevó un tiempo, al principio, internalizar que estaban todas empujando por un mismo objetivo, que ya no había competencia por ganarse un cliente sino que el trabajo debía ser colectivo y amoroso para que la cooperativa pudiera crecer.

Frente a los discursos transodiantes, Agujatrans se proyecta como un espacio que construye un presente y un futuro posible. Desde los diseños hasta los sueños, todo es de ellas. “Acá nos matamos de risa. Somos todas buenas compañeras, acá alguien tiene un problema y estamos todas, hay una buena unidad entre todas y entre las dos cooperativas, es un muy buen grupo” dice Mónica. Para Mariana “cada una de las chicas es un mundo diferente, pero hay una buena comunicación, siempre nos ponemos de acuerdo para hacer las cosas, siempre hablamos y nos ayudamos mutuamente entre nosotras”.

Si querés comunicarte con AgujasTrans podes hacerlo a su IG: @agujastrans (https://www.instagram.com/agujastrans/)

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