Se viene el XI ENEC y III ELAC

El 30,31 de agosto y 1 de septiembre se realizará el XI Encuentro Nacional y III Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Comunicación Social en Tecnópolis y la Ex Esma, en Buenos Aires. El eje de debate y discusión estará puesto sobre las políticas públicas de comunicación, políticas académicas, práctica periodística y la vinculación entre Universidad y Movimientos Sociales. Habrá numerosos talleres, mesas debate y muestras. Inscribite y participá de este interesante espacio de articulación de estudiantes de todo el país y Latinoamérica que se realiza desde hace 10 años. Compartimos la nota elaborada por el Movimiento de Participación Estudiantil Camilo Cienfiguegos acerca de la historia del ENEC y sus objetivos y una invitación a participar de la Presidenta de Farco, Mariela Plugiese quien estará presente en el panel de políticas públicas. 

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Desde el Movimiento de Participación Estudiantil Camilo Cienfuegos y la Federación Argentina de Estudiantes de Comunicación (FAEC), elaboramos la siguiente presentación del Encuentro Nacional y Latinoamericano de Estudiantes de Comunicación (ENEC-ELAC).

A lo largo de 10 años, el ENEC ha desarrollado, una intensa labor para generar un espacio de discusión anual respecto al campo de la comunicación, en el conjunto del movimiento estudiantil argentino y, desde el año 2009, como ELAC, en todo el continente. Cuba, Venezuela, Uruguay, Paraguay, Chile, Costa Rica, Brasil, y Argentina son algunos de los países que, mediante delegaciones estudiantiles, participan de este encuentro. Los ejes que proponemos para discutir son: Intervención y movimientos sociales, Currículas y Formación en Comunicación y, finalmente, Políticas Públicas (Nacionales y Regionales) en Comunicación. Intelectuales, docentes, investigadores y trabajadores de la comunicación participan de forma activa, a través de paneles y talleres de discusión, en los encuentros.

Contexto

El neoliberalismo, como una vertiente económica, política, social y cultural, imponía a la economía, o al dios mercado, como lo absoluto; y colocaba a las representaciones políticas en un lugar de subordinación total al capital. Ese paradigma también imponía al sujeto y la competencia por sobre el colectivo y la idea de complementariedad. Eran tiempos del sálvense quien pueda.

En la Universidad ese proyecto se cristaliza en la Ley de Educación Superior del menemismo, en los intentos de arancelamiento, en la venta de servicios y continuos convenios con multinacionales que en el plano académico se traducen en un tipo de educación bancaria, puesta al servicio de quienes financiaban a las casas de estudio.

Desde comienzos del Siglo XXI, en América Latina y el Caribe, con la avanzada de gobiernos progresistas y de izquierda en la región se ha dado inicio a un proceso –que como tal, es contradictorio, con avances y retrocesos– que avanza sobre los derechos de quienes el neoliberalismo prefirió olvidar. Nos encontramos en un contexto donde crisis económica mundial por un lado, ha puesto en evidencia el fracaso de las políticas neoliberales, y por el otro lado, presenta un desafío para aquellas naciones que se negaron a seguir recetas y ahora se enfrentan al desafío de recuperar las herramientas que le permitan al Estado profundizar su rol activo en lo social, económico y cultural para así consolidar lo conseguido. Esto sin duda, no se logrará sin organización de los sectores populares y unidad en la lucha.

En la Argentina nos encontramos con un pueblo que toma conciencia de lo que significan la recuperación de los históricos reclamos del campo popular: Aerolíneas, YPF, la Asignación Universal por Hijo, las AFJP, la integración Latinoamericana a través de UNASUR; la no criminalización de la protesta social; una nueva Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual; el rol activo del Estado, ahora presente; entre otros de los grandes avances que permitió el proceso iniciado a comienzos de siglo. Por otro lado, en la vereda de enfrente nos encontramos a grupos concentrados, acostumbrados a detentar el poder, hoy a la defensiva. Las marchas del 13S y del 8N (un nombre que hace referencia a los indignados en España) demuestran la capacidad de éstos grupos de imponer agenda pero a la vez su incapacidad de acumular políticamente. Son los mismos sectores retrógrados que se hicieron fuertes en los tiempos de los golpes de estado y del liberalismo económico.

En este marco, desde el Movimiento de Participación Estudiantil (MPE) Camilo Cienfuegos dimos inicio hace ya varios años a intentar romper con la lógica neoliberal desde la práctica. Comenzamos a erigir instancias de encuentro con compañeras y compañeros de distintas Universidades del País: los Encuentros Nacionales por Carrera.

Es asi como los Encuentros por carrera nacen con la idea de debatir, partiendo de las realidades más cotidianas de las y los estudiantes y desde la especificidad de cada una de las carreras en cada Universidad, las cuestiones relacionadas a perfiles profesionales y planes de estudio, al ámbito académico, pero también político y social. Es decir, ir de lo particular a lo general, al por qué de los problemas, que muchas veces se nos muestran como coyunturales pero son estructurales y siempre intentando responder desde el colectivo acerca de cómo trabajamos para cambiar esa realidad.

En los últimos dos años, los Encuentros Nacionales y Latinoamericanos han movilizado a más de 20.000 estudiantes provenientes de diversos puntos del País y de Latinoamérica. Éstos ya han sido institucionalizados, visto su continuidad en el tiempo, como lugar de debate e intercambio entre estudiantes, profesionales, docentes, trabajadores. En la pluralidad de voces se hallan las respuestas, los proyectos innovadores que resuelvan las necesidades concretas que hoy nuestros pueblos reclaman.

Objetivos

Los ENEC-ELAC son un espacio de socialización de experiencias y producción colectiva de conocimiento alrededor de los temas que consideramos importantes debatir desde las carreras de comunicación. Siempre con el objetivo de aportar a la construcción de una herramienta de carácter nacional, inclusiva de las diversas experiencias por las que atravesamos los y las estudiantes de comunicación de todas las universidades de la región.

Este espacio se propone ser una voz acerca de las problemáticas de nuestro campo de ejercicio profesional, pero siempre con el norte de aportar en la búsqueda de una salida a la situación de explotación y opresión que sufren las mayorías populares. Nuestro principal objetivo es fomentar pensamiento y práctica crítico/transformadora, aportando desde la comunicación al cambio social. Articular acciones que potencien nuestras posibilidades de transformación en las carreras de comunicación y en la sociedad. Siempre a partir de recuperar el lugar estratégico que tiene la comunicación para la transformación social.

Para pensar este cambio, es necesario el anclaje de nuestras prácticas en un contexto político desde el cual posicionarnos como estudiantes de comunicación. No solamente en temas vinculados con nuestra especificidad, sino también en todos aquellos relacionados con los devenires de la sociedad en general. Por eso desde los ENEC-ELAC nos proponemos generar posiciones públicas y acciones colectivas sobre las problemáticas que nos involucran como estudiantes de comunicación en Latinoamérica.

Este espacio debe pensar la formación de sus integrantes como actores políticos que disputen sentido y poder en el campo popular, asumiendo todas las aristas de estas disputas. La contienda por lugares estratégicos como la Universidad y otros ámbitos del Estado, recuperándolos como espacios públicos de disputa de proyectos políticos. Por esto es fundamental pensarnos desde la Universidad, reconocer esta identidad que nos une, pensando en fortalecer el movimiento estudiantil para producir un conocimiento ligado a las necesidades populares. Aportando desde el debate y la acción colectiva a un proyecto de país emancipado.

Además este espacio debe construirse y fortalecerse a partir del diálogo con los compañeros y compañeras, recuperando nuestras necesidades como estudiantes y avanzando en la búsqueda de soluciones colectivas, no solo es un espacio de formación para la militancia sino que debe plantear debates que interpelen a todos nuestros compañeros/as y recupere la dimensión política de nuestra práctica cotidiana.

Nuestros debates y prácticas deben enriquecerse a partir del intercambio con otros estudiantes del país, para potenciar acciones a nivel nacional que tengan un fuerte impacto de transformación. Sabemos que no somos los primeros ni los únicos en querer cambiar las cosas y que no lo vamos a poder hacer solos. Por esto también tenemos como objetivo de este espacio, impulsar y profundizar procesos organizativos en nuestras facultades, en otras carreras, y en nuestras propias unidades académicas.

Estructura

Los ENEC-ELAC son un espacio que busca ser un lugar de intercambio, debate y formación entre docentes, graduados, organizaciones sociales, trabajadores y estudiantes. Nos diferenciamos de los tradicionales congresos, en tanto el colectivo organizador está formado por estudiantes y porque no sólo nos proponemos como un lugar de reflexión académica, sino que buceamos en la búsqueda de la constitución de una voz y la construcción de una mirada que intente ser profundamente política sobre la sociedad; en tanto nos reconocemos, antes que nada, como cientistas sociales.

La estructura organizativa de los encuentros, busca dar cuenta de las complejidades que presenta el abordaje del campo de la comunicación y la necesidad de entender y transmitir que es imposible abordar los debates que nos atañen convocando sólo a los actores reconocidos por la “academia”. De esta forma, todos los encuentros se organizan en torno a 4 ejes centrales y transversales: Políticas Públicas, Movimientos sociales, Práctica periodística y Política Académica. Esta amplia mirada nos ha permitido convocar a diversas personalidades ligadas al campo dando por resultado que de este espacio hayan participado intelectuales, académicos, trabajadores, estudiantes, organizaciones sociales, diputados y representantes gubernamentales. Nombres tales como María Cristina Mata, Damián Loreti, Osvaldo Nemirovsci, Guillermo Mastrini, Gabriel Kaplún, Sergio Caletti, Alicia Entel, Pedro Brieguer, Pablo Alvarez, Nicolás Casullo, Gustavo Bulla, Eduardo Balán, Miguel Bonasso, Enrique Albistur, Luisana Colomine, Samuel Blixen, Fernando Buen Adad Domínguez, Jorge Huergo, Néstor Busso, Victor Ego Ducrot, Mario Wainfeld, Ricardo Gallego, Oscar Magarola, Pablo Llonto, Omar Rincón,  entre otros muchos; que nos ayudaron a construir nuestra propia mirada sobre el campo de la comunicación.

Ejes de debate

a) Político-Académico (Currículas):

La discusión no se agota en cuál es la mejor malla curricular sino que tiene que ver con el sentido mismo del sujeto estudiantil que componemos los que luchamos por transformar la Universidad y ligarla a los destinos del campo popular.

La manera de entrar a este debate es alrededor de la pregunta ¿Para qué estudiar y enseñar Comunicación? Teniendo en cuenta el aporte que desde nuestra especificidad podemos hacer a las transformaciones por las que luchamos, pensando el perfil que deberían tener los graduados de las carreras en el contexto que nos toca vivir. Esta pregunta nos permite acercarnos de una forma profunda a la reflexión en torno a las currículas, pero no se agota allí, sino que es central a la hora de pensar que tipo de intelectuales y profesionales está formando la Universidad Pública y encarar seriamente la disputa por la producción de conocimientos.

b) Universidad y Movimientos Sociales:

La “extensión universitaria”, es un concepto que resuena en los movimientos estudiantiles, en sus anaqueles como preocupación existencial y política. Esa formulación de un extensionismo que busca al pueblo no sólo ha llevado a prácticas instrumentalizadoras sino que terminó por perderse en sí mismo. No hay nada para extender, pero sí mucho para encontrarse, ya que ese pueblo hoy es la composición sonora de múltiples movimientos y organizaciones sociales. Por lo tanto no queremos extender nada, sino, practicar la universidad, poner en acto saberes que ambicionen una palabra acerca de la universidad y de la Argentina.

Practicar la Universidad, implica para nosotros, poner en juego nuestras diferentes especificidades universitarias con otros tipos de conocimiento. De esta relación surge un doble aporte, por un lado a las organizaciones sociales pero por el otro una necesaria vuelta a la universidad con el objetivo de disputar la producción de conocimiento.

Nuestra propuesta es que tanto nosotros –estudiantes- como las organizaciones sociales reconozcamos el lugar estratégico de la Universidad para disputar un proyecto de país, y en esto la necesidad de garantizar el acceso a todos los sectores y la construcción de un conocimiento al servicio de las necesidades populares. Que reconozcamos que para disputar un proyecto de país también es estratégico fortalecer las organizaciones sociales, y por esto elegimos trabajar en conjunto en una relación de mutuo aprendizaje que avance en la construcción del poder popular.

c) Prácticas Periodísticas:

Debemos poner en discusión el periodista que está formando la academia y cuál es el rol que debería cumplir en la sociedad. Los saberes técnicos necesarios para llevar a cabo la profesión que promueve la academia, desligan a la misma de la realidad social.

Creemos que es fundamental recuperar la práctica periodística como práctica política y, de este modo, destacar al periodismo como una manera de incidir en la realidad. Recuperar esta profesión ligada a la discusión sobre la Argentina y la realidad latinoamericana, acompañando muchas veces a las distintas organizaciones populares en la construcción de un proyecto de país, y de esta manera pensar la práctica periodística como una herramienta de reflexión, acción y transformación. Incluso recuperando experiencias de distintas organizaciones sociales que a través del periodismo aportan a la organización colectiva, garantizando el acceso a la producción y recepción de información útil y veraz.

El periodismo como práctica política no puede equiparar a la propaganda, por más que muchas veces se los confunda, debemos recuperar esta práctica pensando en la sociedad, generando reflexión crítica, instalando debates, haciendo circular ideas que garanticen contar con la información necesaria para producir las transformaciones que buscamos. Porque si los grandes medios hacen abuso del periodismo como propaganda de intereses mezquinos, tenemos que entrar en la disputa por esos medios, no sólo desde otro contenido sino pensando en otras lógicas de producción.

d) Políticas Públicas:

Los debates sobre este tema han recuperado fuerza en nuestro país, y lo han hecho desde múltiples aristas: no sólo se trata de recuperar lo público en términos de patrimonio (material y simbólico) colectivo, sino también como espacio para la discusión y resolución colectiva de los destinos de una Nación. Una de las primeras víctimas de la privatización menemista fueron, precisamente, los medios públicos y, sin embargo, el campo de la comunicación ha sido uno de los campos menos afectado por estas discusiones. Esto hizo aparecer como una necesidad que los estudiantes discutiéramos este tema y podamos tener una voz en estos debates. Sobre todo porque, desde la privatización del espacio radioeléctrico, y a partir de su exponencial desarrollo, los medios privados se han ocupado (no sin la ayuda del poder político) de que la comunicación sea percibida como algo naturalmente privado, dejando de lado la idea de que la comunicación es un derecho humano y, por  lo tanto, de carácter público e innegable.

Actualmente, en materia de regulaciones, Latinoamérica encuentra situaciones diferentes dentro de sí, y en términos generales se está discutiendo el rol del estado como agente regulador. Este contexto genera la posibilidad de distintos espacios de articulación regional, para el desarrollo de políticas públicas de comunicación (MERCOSUR, UNASUR, ALBA) que contribuyan al fortalecimiento y la integración continental.  Dentro de este eje pretendemos investigar y analizar las normativas de los diferentes países, el rol de los diferentes actores sociales y su relación con los medios públicos y la digitalización de la televisión desarrollando las diferentes normas elegidas en la región. Este debate resulta central a partir de pensar la tecnología en clave económica y cultural.

Finalmente, debemos incluir en este eje (aunque los temas son transversales a todos) la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual sancionada en nuestro país el 10 de octubre de 2009 como parte de una política de Estado en pos de la democratización de la comunicación, entendiéndola ya no como un negocio, sino como un derecho humano.

Para inscripción: enec.elac@2013@gmail.com

Consulta toda la info del Encuentro en el Facebook oficial del XI Enec

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