Buenas Prácticas 1

El Fondo de la cuestión

Desde hace unos meses Rosario tiene un Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía que se propone acercar a las mayorías una lectura de los problemas económicos nacionales con una mirada que pone el foco en los trabajadores y trabajadoras. MATE concibe a la economía como una ciencia social que trata sobre relaciones sociales. En estos tres años de gestión del gobierno de Cambiemos, se realizaron brutales transferencias de ingresos desde la clase trabajadora hacia los sectores concentrados de la economía y el Presupuesto 2019 trae debajo del brazo mayor ajuste fiscal. Caída del salario real, fuga de capitales, acuerdo con el FMI, endeudamiento, quita de subsidios y dolarización de tarifas son algunos de los temas que nos permiten entender qué nos está pasando.

Por Tomás Viú

Natalia Pérez Barreda, Marco Kofman, Diego Kofman y Lavih Abraham cursaron la Licenciatura en Economía de la UNR. En su momento militaron juntos en el grupo de estudiantes independientes y por la carrera y la militancia conocieron a Sergio Arelovich, quien haría las veces de tutor y de compañero-maestro. Desde entonces armaron un grupo de trabajo que se mantiene hasta hoy, principalmente asesorando a gremios como La Bancaria a nivel nacional y la Federación Aceitera. Este grupo de economistas que viene trabajando desde hace diez años tiene nombre desde hace tres meses: MATE -Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía-.

Darle un nombre, entiende Lavih, es visibilizar el trabajo que vienen haciendo hace mucho tiempo. “Queremos divulgar trabajos de economía que muchas veces se hacen y no se muestran. Mostrar información, que muchas veces es pública, pero procesada con una mirada propia que está enfocada en los intereses de los trabajadores y trabajadoras”, explica Lavih Abraham, para quien la idea es quitarle el tecnicismo con el que generalmente se presentan los temas económicos pero sin perder profundidad y rigurosidad. “Hacerlo sencillo y atractivo pero que al mismo tiempo no sea superficial”.

Natalia Pérez Barreda habla de una “inflación acelerada de información económica” en referencia a la cantidad de datos y noticias que circulan en los medios en donde la cuestión económica tiene un marcado protagonismo que aumentó este año con la profundización de la crisis y las corridas bancarias. En el lugar de las encuestas en donde hace dos años aparecía como principal preocupación de la población el tema de la inseguridad, hoy aparece la economía. Y los dueños y directores de los medios de comunicación, que leen las encuestas, generan -a partir de su oligopolio mediático- un cerco que propone dos alternativas discursivas: utilizar los minutos de radio y televisión para justificar el acuerdo con el FMI o correr por derecha al gobierno para que profundice las medidas de ajuste.

La consultora Ejes de Comunicación publicó un informe en el cual se relevan 7643 entrevistas realizadas en televisión entre el 1 de julio y el 31 de octubre de 2018. En el ranking –donde los varones representan el 79% de las apariciones televisivas- entre los más entrevistados aparecen Javier Milei (economista), Rosendo Fraga (consultor), Alfredo Olmedo (diputado), Marco Lavagna (diputado), Fausto Spotorno (economista), Horacio Rodríguez Larreta (jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), Daniel Arroyo (diputado), Damián di Pace (economista) y Roberto Baradel (docente y sindicalista). Un dato llamativo es que de esos diez primeros lugares tres son ocupados por economistas. Para Natalia Pérez Barreda, el hecho de que Milei sea el referente con mayor participación en los medios “tiene que ver con la presión que le meten al gobierno para que acelere las medidas más heterodoxas en sus políticas públicas”.

Este es el contexto en el cual trabaja MATE y lo que se propone es justamente dar esa batalla de sentido en relación a las lecturas económicas que se pueden hacer a partir de los datos que publica el INDEC y las consultoras privadas. Natalia distingue entre el dato económico, es decir, la información empírica, y el análisis de esa información. Según su explicación, uno de los objetivos de MATE tiene que ver con poder dar una lectura económica que evidencie que los problemas de Argentina no son una cuestión de variable macroeconómica sino de relaciones sociales donde también se juega el poder y la captura del excedente. Con las publicaciones que hacen en las redes sociales se proponen mostrar y explicar las brutales transferencias de ingresos que ha hecho el Gobierno en estos tres años de gestión. Esas transferencias siempre se hacen en un mismo sentido y tienen claros ganadores y perdedores. En el primer grupo, el ranking lo lideran el sector agroexportador, el sector energético y el financiero. El segundo grupo, que viene perdiendo por goleada, tiene una formación que se repite en la historia: las juventudes, las y los trabajadores, los y las desocupadas, las y los jubilados.

Para Lavih Abraham, la jerga y el elitismo de la profesión hacen que a la mayoría de los economistas no les interese demasiado explicar lo que está pasando. Por eso la intención de MATE es traducir la economía en un lenguaje entendible y cercano a las mayorías para que no sea aquello de lo que hablan sólo los técnicos.

Cuando pase el temblor

Mientras de la lluvia de inversiones sólo cayeron dos gotas, el Gobierno pide tiempo para capear el temporal hasta que pase la tormenta. Cambiemos recurre permanentemente a las metáforas climáticas. Lavih dice que este tipo de referencias meteorológicas a las cuestiones económicas se usan desde hace cien años. Natalia explica que las únicas inversiones que vinieron al país son las inversiones golondrina, aquellas que hacen grandes ganancias a partir de la utilización de las tasas de interés elevadas y que luego son canjeadas en dólares y fugadas. Estas ganancias no repercuten a nivel productivo.

No cayeron las gotas de la lluvia de inversiones pero sí cayó el salario real. Desde que asumió el gobierno de Macri el salario real cayó 18 puntos, lo que implica un retroceso de más de diez años. Lavih Abraham explica que generalmente el salario real es una variable que se modifica muy lentamente y que las subas o caídas suelen ser de entre uno y dos puntos por año. “Cuando en tres años perdiste 18 puntos quiere decir que retrocediste diez años porque eso es lo que habíamos logrado ganar en diez años”, dice Lavih. Si bien el salario es mayor que hace diez años, el poder adquisitivo es equivalente al de 2008.

Por otro lado, las publicaciones de MATE muestran aquello que encubre el discurso oficial cuando se refiere a bajar el déficit fiscal. El Estado habla de achicar el gasto público pero en realidad no se gasta menos sino que se gasta diferente. Lavih explica que el presupuesto del año que viene prácticamente no se achica y que lo que hay es un cambio en la composición en relación con este año. Generalmente se destina un cinco o seis por ciento del presupuesto al pago de deuda. Pero el año que viene vamos a pagar casi el dieciocho por ciento. Uno de cada cinco pesos del presupuesto irá al pago de la deuda. “Para ampliar este porcentaje hay que achicar el gasto por otro lado. Lo que se está achicando principalmente es el pago de subsidios energéticos, al transporte, a la cultura,  la educación, la ciencia y la tecnología”, enumera Lavih.

En este momento en la economía argentina hay una combinación de recesión e inflación. Lavih elige no hablar de estanflación porque ese término hace referencia a la suma de estancamiento con inflación pero en este caso el PBI no está estancado sino que está cayendo. No encuentra un nombre técnico al momento argentino porque dice que es tendencia a nivel mundial. “Se está produciendo menos que lo que se producía un año atrás. Se están cerrando fábricas, hay gente despedida y otras fábricas no cierran pero trabajan menos turnos o menos horas”.

El Presupuesto 2019 trae consigo mayor ajuste fiscal. Según Natalia, son varios los motivos por los cuales no hay señales de que la economía se vaya a reactivar: la tasa de interés sigue siendo elevada y por lo tanto no se reactivará la inversión; no la van a reactivar por obra pública; la especulación financiera va a continuar; la quita de subsidios a las provincias va a impactar en el costo de vida por el aumento en el transporte y en las tarifas de los servicios.

Otra de las estrategias discursivas del Gobierno Nacional es plantear la necesidad de un “sinceramiento del costo argentino”. Según este planteo nos acostumbramos a vivir más allá de nuestras posibilidades. “Dicen que nos faltan dólares porque el Estado gasta más de lo que tiene, pero el Estado gasta en pesos”, explica Natalia, mientras plantea que lo que hizo el Estado argentino fue endeudarse. “No creo que exista otro gobierno en la historia que se haya endeudado en estos niveles en tan poco tiempo. Y esta deuda que debería permitir un mayor crecimiento se utiliza para pagar los propios intereses de la deuda y para fugar capitales”.

Una de las promesas de campaña en 2015 era bajar la inflación. Decían que ese problema lo resolverían fácilmente. Sin embargo en tres años la duplicaron y la inflación de este año es la más alta desde 2002. Para Natalia, la inflación es intencional y tiene que ver con la política cambiaria, la suba del tipo de cambio y el ajuste tarifario.

Lavih dice que el Fondo Monetario Internacional tiene recetas estándares que las viene aplicando sistemáticamente por lo menos en los últimos treinta años y que tienen que ver con la apertura, liberalización, achicamiento del Estado y privatización, entre otras condiciones. Argentina no es el mismo país que hace treinta años porque cambió la estructura productiva. Pero el Fondo sigue aplicando lo mismo para cualquier economía del mundo.

En los momentos en los que las economías se están achicando debe haber una maquinaria que reactive la economía. Según explica Lavih, el único que tiene palanca para hacer eso es el Estado pero los ajustes recesivos que impone el Fondo lo que hacen es achicar la intervención estatal. “La salida de la crisis viene únicamente por una fe en las inversiones extranjeras y en la apertura del mercado. En algunos casos esa fe es discursiva pero creo que muchos de los economistas del gobierno están convencidos de que vendrán inversiones a mover la economía. Ahí hay algo de verdadera creencia en el libre mercado”. En otros casos, según su análisis, no están tan convencidos y saben que solamente hay un ajuste y transferencias de riquezas desde los trabajadores hacia las empresas.

La primera condición que impone el FMI para efectivizar los desembolsos es el ajuste fiscal. Natalia cuenta que adelantaron los tiempos para que todos los desembolsos vengan durante la gestión de Macri. “El gobierno negoció mayor ajuste fiscal en pos de tener los dólares necesarios de un modelo que es excluyente y que hoy solamente se sustenta con deuda pública”. Cuando se liberalizan los mercados suele haber una gran fuga de capitales. Antes de fin de año se llegó a la misma cantidad de fuga de capitales que en la primera gestión de Cristina Fernández de Kirchnner con la gran diferencia de que antes esa fuga estaba generada con divisas propias y hoy está sustentada con deuda pública.

MATE se propone disputar el sentido con la política mediática que milita los ajustes tarifarios, comparando los niveles con otros países o diciendo que el consumo energético hay que contenerlo por cuestiones ecológicas. “Lo que están encubriendo son las políticas de Macri y la idea es que la dolarización de los servicios la pague la gente. Esa cobertura mediática es la que queremos desenmascarar con esta herramienta que es MATE”, dice Natalia.

Desde el Mirador quieren alimentar el vínculo con las y los comunicadores para construir colectivamente esa mirada acerca de los problemas económicos de Argentina. Por eso, las publicaciones que hacen en las redes sociales están pensadas como una herramienta para periodistas, sindicatos, organizaciones, movimientos sociales, partidos políticos. La idea que tienen es que a partir de la lectura de estas informaciones se puedan “construir alternativas posibles a este modelo neoliberal”.

Hay una lectura compartida en el equipo de MATE en relación a lo que es la economía: una ciencia social que trata sobre relaciones sociales. Por eso analizan la realidad económica haciendo hincapié en las relaciones que se expresan en los datos económicos y las consecuencias que eso tiene en términos de transferencias de ingresos. “La economía no es un modelo a maximizar sino que tiene que ver con las personas que vivimos cotidianamente”, dice Natalia. Para Lavih la ecuación tiene una sola resolución: “Hay que cambiar el rumbo económico y para eso hace falta un cambio de rumbo político”.

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1 comentario

  • marta dorosz says: 29/11/2018 at 22:35

    Los felicito por el material informativo y la intención del mismo. Es dificil diagnosticar sin datos confiables. Vuestro trabajo servirá de guia para plantear estrategias superadoras y poder pensar que otra sociedad es posible. Pero con la premisa indispensable de cambios politicos para generar un modelo económico alternativo, con lo que tenemos… Sólo se profundiza el desastre

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