¿Cómo impacta el modelo de agronegocios en el trabajo y la salud? ¿Cuáles son las enfermedades laborales que las empresas del complejo oleaginoso pretenden tapar con la mano? ¿Qué lugar tiene la ciencia en todo esto? La salud de lxs trabajadorxs se juega adentro y afuera de la planta. La importancia de discutir las condiciones de trabajo y de vida para alejar un poco eso de que me matan si no trabajo y si trabajo me matan.

 La palabra ´trabajo´, en su origen etimológico, refiere a un instrumento de tortura: el tripalium estaba conformado por tres estacas a las que se ataba al reo. El médico Mariano Mussi dice que esta relación entre sufrimiento y trabajo, presente en las obras económicas desde Adam Smith en adelante, plantea al trabajo como el sacrificio de nuestros deseos en pos del logro de la tarea: ´ganarás el pan con el sudor de tu frente´. Sin embargo, dice que la asociación entre trabajo y sacrificio necesario tiene una historia corta, que arrancó a fines del siglo XIX cuando se instaló la obligación de trabajar para otros a cambio de dinero. “Fue necesario arrebatarle los medios de subsistencia, la tierra y los lazos comunales, para que el campesinado pudiera ser forzado a trabajar para otros, a emplearse como trabajo asalariado, a sacrificarse en pos de un deseo ajeno”. A esta forma de trabajo asalariado hace referencia Mussi cuando habla de salud laboral.

“La obligación del trabajo implica que su peligrosidad no puede ser evadida. Alguien deberá asumir un trabajo más o menos peligroso so pena de morir de hambre”. Mariano se refiere a la imposibilidad de separar el trabajo de la vida cotidiana. Dice que el sistema capitalista presenta esa falsa separación como un intento de ruptura de la realidad de vida de la gente. De esa manera, las discusiones de salud que se dan al interior de las fábricas aparecen escindidas de las luchas de los movimientos sociales y las comunidades.

Para el médico Mussi, que asesora al Sindicato de Aceiteros de Rosario, si la lucha sindical sólo se centra en la lucha salarial, “los problemas propios del laburante terminan siendo los problemas de la ganancia de la empresa”. Ese reduccionismo economicista no deja ver más allá. Pero explica que la situación política del gremio aceitero y el trabajo entre las bases y la dirigencia, hace que los trabajadores estén en otro lugar y puedan preguntarse otras cosas. “Empezamos a cuestionarnos qué queremos hacer de nuestras vidas: queremos estar enteros, comer bien, tener vida comunitaria y lazos sociales”. Ese, dice Mariano, es un reclamo que une: la realidad de la reproducción de la vida que es una sola.

Luciana Censi, abogada laboralista, plantea algunas características del modelo de agronegocio en el mundo del derecho al trabajo. La cadena arranca en el campo con la agricultura, después pasa por el transporte de las oleaginosas y termina en las industrias del sector, último eslabón de la cadena previo a la exportación. Una característica del modelo que atraviesa todos los eslabones es la tercerización. En el campo se da a través de los contratistas que generalmente son los dueños de las maquinarias. Los trabajadores contratados, que se vuelven invisibilizados porque están dispersos en las grandes extensiones de tierra, son imprescindibles para producir en el modelo de agronegocios. “Sin ellos el modelo sería imposible”, aclara Luciana. Los transportistas que dependen de las grandes empresas internacionales están expuestos a condiciones de trabajo extenuantes y también sufren la exposición a los agrotóxicos. Por último, explica, la tercerización está dada en la industria misma, donde las grandes transnacionales tercerizan su trabajo en contratistas que se dedican a la limpieza, el mantenimiento y que en algunos lugares incluso operan los establecimientos industriales. La tercerización como estrategia global del capital, si bien no es propia del modelo de agronegocios, es una característica fundamental. “Tiene como lineamiento político atomizar el movimiento obrero, fraccionarlo, fracturarlo, y de esa manera reducir la cooperación que se da en los procesos productivos”. Luciana explica que de esta manera pretenden imponer el disciplinamiento en la clase obrera.

El economista Sergio Arelovich aporta algunos datos con respecto al negocio agroexportador. El complejo oleaginoso está compuesto por una treintena de empresas de las cuales hay doce que son muy grandes y el resto medianas. No hay empresas chicas en el sector. Entre las de mayor envergadura, la mayoría son de origen extranjero. Todas las empresas que pertenecen al complejo oleaginoso están transnacionalizadas y todas las multinacionales (Cargill, Bunge, Dreyfus, ADM, Cofco) tienen su casa matriz en paraísos fiscales.

Luciana Censi recuerda la reforma laboral que quiso imponer el macrismo a finales de 2017 y que gracias a la resistencia popular no fue aprobada. Dice que la reforma laboral se está imponiendo por sectores en algunos convenios colectivos de trabajo, como el caso de Vaca Muerta, donde se están flexibilizando las jornadas laborales. En momento de despidos masivos en todas las ramas económicas, la reforma laboral se está imponiendo de hecho en muchos lugares donde juega el miedo a formar parte de esa larga fila de desempleadxs.

En la provincia de Santa Fe –el Senado ya la aprobó y está frenada en Diputados- se está discutiendo la adhesión a la Ley de ART que propone obstaculizar el acceso de lxs trabajadorxs a la justicia. En este contexto, el lunes 30 de septiembre se publicó en el Boletín Oficial un nuevo DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia) firmado por el Gobierno Nacional de Cambiemos, que modifica el mecanismo de actualización de los salarios utilizado para establecer la base de cálculo de las reparaciones que reciben los trabajadores accidentados. El mecanismo de ajuste consiste en reemplazar la tasa de interés activa del Banco Nación – que según reconoce el DNU “tuvo la finalidad de incluir una tasa de actualización que evite que los efectos de procesos inflacionarios afecten desfavorablemente la cuantía del monto del ingreso base”- por la variación del índice Ripte que sigue la evolución de los salarios. En un contexto nacional en el cual la inflación, el ajuste y la devaluación están a la orden del día, es claro el recorte que implica esta modificación.

Luciana destaca otra característica del mundo del trabajo en el modelo de agronegocios: las enfermedades profesionales invisibilizadas y los accidentes mortales. “El agronegocio enferma, contamina y exfolia a los trabajadores, a sus familias y a las comunidades. Es clave que los propios trabajadores de este modelo discutan las condiciones de trabajo y de salud”. Una herramienta para discutir y defender estas condiciones son los Comités Mixtos de Salud y Seguridad Laboral. Algunos sindicatos de Rosario y la región vienen trabajando desde los Comités Mixtos: el sindicato de Jaboneros, La Bancaria Rosario, un sector de la UOM de Villa constitución y el Sindicato de Aceiteros. La Federación Aceitera logró negociar los Comités Mixtos en su convenio colectivo a nivel nacional. Marco Pozzi, delegado de Cargill VGG y Secretario de Salud Laboral de la Federación Aceitera, explica que utilizan el instrumento de los Comités Mixtos de manera tal de que en los últimos cinco años no hubo ningún muerto en las plantas aceiteras de Rosario. En el mismo período de tiempo hubo siete muertos en San Lorenzo, en cuyo sindicato no funcionan los Comités. “A las patronales no les gusta que les digas cómo se hace la seguridad adentro de las plantas. Es la lucha interna continua”, dice Marco.

Mariano Mussi cuenta que los Comités Mixtos de Salud y Seguridad que funcionan en la provincia de Santa Fe permitieron acceder a las licencias por enfermedad de varias industrias del agronegocio. En los pedidos de licencia, las enfermedades osteomusculares (tendinitis, hernias de disco, lumbalgias y otras) alcanzan un 20% del total; los accidentes de trabajo sólo logran un 2.5%; y la salud mental apenas llega al 0.5%. Por otro lado, el 59% de los días no trabajados tienen como causa las lesiones ostemusculares. Los accidentes llegan al segundo lugar con el 15%. “Los días no trabajados señalan la gravedad de la lesión. No sólo es frecuente lastimarse los huesos, sino que además tardan mucho en sanar”, explica Mussi.

Mariano identifica dos grandes procesos: uno tiene que ver con la actividad productiva en sí, los tóxicos que se usan, el tipo de proceso productivo, el monocultivo, la desertificación, los mega acopios, la contaminación ambiental. Todos estos factores afectan la salud, tanto adentro como afuera de la planta. El segundo proceso implica los consumos y las actividades que se hacen fuera de la fábrica y que también están determinados por el modo de trabajo asalariado: “consumimos lo que el dinero nos da, y el dinero compra lo que hay en el mercado, y al mercado lo controla la propia patronal”, enumera Mariano. “La política de la patronal nos afecta adentro de la fábrica pero también afuera”.

Un actor clave en relación con las enfermedades laborales producidas por la industria es el actor científico. El médico Mussi recuerda que la ciencia hegemónica se desarrolló a la par de los modelos de explotación del trabajo entre los siglos XVI y XIX. Para este modelo de ciencia, financiada y promovida por el sector empresario, “el problema no es tanto cómo demostrar la peligrosidad de un proceso de trabajo sino más bien cómo ocultarlo”. Esta ciencia separa la mente del cuerpo y el saber de la ejecución. Y plantea, explica Mariano, la noción del cuerpo máquina. Según esta visión, lesiones como la tendinitis se producen por una repetición de movimiento. Sin embargo, Mariano cuenta que cuando recorren los puestos de trabajo en los cuales los movimientos fueron medidos supuestamente para que no haya riesgos, encuentran que todos los trabajadores tienen una hernia de disco, una tendinitis o una lesión de hombro. Otros modelos como el de la biología establecen que los tendones necesitan sueño nocturno para recuperarse.   “El problema deja de ser cuántas veces movés el brazo y pasa a ser cuántas veces dormís en tu casa a la noche para recuperarte. Si la ciencia normal acepta esta última hipótesis, tenemos que empezar a discutir la turnicidad y si los laburantes tienen que dormir en la planta o no”.

El aceite mineral está fuertemente relacionado con el cáncer de escroto y pulmones. Mariano Mussi dice que si bien es algo que se desconoce, es un riesgo que debiera abarcar a la totalidad de los trabajadores de cualquier industria que utilice al menos un motor. Por otro lado, aunque aún es debatida la capacidad del hexano para inducir leucemias y linfomas, Mariano indica que el hexano está relacionado con una forma de degeneración neurológica que implica demencia, ceguera y diversos grados de parálisis, y que es posible que muchos de los cuadros rotulados como ´Demencia senil´ o ´Degeneración macular´ sean resultado del hexano y otros solventes similares. Además, los pesticidas como el Glifosato están “probadamente relacionados con la enfermedad oncológica” y la exposición a estas sustancias es un fenómeno muy complejo que borra las fronteras entre el adentro y el afuera de la planta: “los pesticidas llegan al agua, a los patios, a la comida, a la leche de las madres”.

Como una forma de evitar reproducir el mismo sistema de producción, Mariano propone que la apropiación del proceso de trabajo tiene que ir de la mano de la apropiación de la ciencia. En este sentido, se realizó en la Facultad de Ciencias Médicas una jornada sobre Salud, Trabajo y Ambiente en el Modelo de Agronegocios. En el encuentro participaron diversos sindicatos, organizaciones, movimientos en defensa de la salud y profesionales de distintas disciplinas.

Dentro de la jornada se realizó un conversatorio para intercambiar experiencias de salud y trabajo. El psicólogo Esteban Fridman destacó la importancia de los encuentros para hablar sobre en qué consiste el trabajo real, es decir, todo aquello que se hace en un trabajo más allá de lo que se supone que implica ese trabajo. Esteban menciona que está muy estudiado por la ergodinámica y por la psicodinámica del trabajo el hecho de que no hay ningún área donde el trabajador haga solamente lo que el patrón o el supervisor les dicen que hagan. “Si seguimos tal cual el procedimiento que el patrón nos indica que hagamos, ya estamos en una medida de fuerza que es trabajar a reglamento: trabajar estrictamente según las órdenes”. Esteban plantea que sin la inteligencia y el saber de lxs trabajadorxs ninguna industria podría funcionar; que todas las empresas lo saben pero que el tema sólo aparece cuando hay algún accidente. Ese es el único momento en el que se trae a cuenta el procedimiento para decir que la persona accidentada no estaba haciendo lo que debía o no estaba en el lugar indicado.

Esteban dice que las instancias para hablar del trabajo son muy importantes como una forma de prevenir las formas de sufrir en el trabajo y también como una manera fundamental de poner el tema en discusión con los gestores del trabajo. “Las empresas trabajan con un idea falsa que es que el trabajo se puede medir. A lo sumo se puede medir un resultado del trabajo. Pero lo que no se puede medir es todo ese trabajo invisible que debemos poner para que la cosa ande”.

Parte de la metodología empresarial tiene que ver con la evaluación individualizada, un mecanismo que alimenta la fragmentación y la competencia entre compañerxs. Esteban cuenta que hay mucha producción científica e intelectual de parte de la empresa para pensar de qué manera producir mejor la dominación. Y se pregunta: ¿Cómo respondemos? ¿Qué cosas inventamos para confrontar con esto?

Marco Pozzi enumera las tres patas sobre las que está parado el Sindicato y la Federación Aceitera: la lucha por el salario, contra la tercerización y por la salud. Dice que lo que enferma, al margen del trabajo que sea, es la forma en que se trabaja. Por eso invita a eliminar las barreras falsas para armar “un pensamiento colectivo de defensa de la salud obrera considerando a todos los sectores”. Dice que al hablar sobre la salud el trabajador se expone íntimamente porque está hablando de los miedos que tiene; que como sindicato la idea es multiplicar los debates; que lograron reducir mucho el nivel de accidentes laborales; y que además de la salud física vienen batallando por la salud que no se ve: “es una lucha que vamos a seguir dando, juntando datos y estadísticas. Hay que buscar la conciencia del compañero y fortalecer el movimiento. Pelearemos por eso”.

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