A partir de una jornada convocada por la Organización Internacional del Trabajo los distintos sectores de la provincia, incluido el gobierno, activarán la gestión de residuos de aparatos eléctrico y electrónicos como una fuente de empleo digno con perspectiva de cuidado ambiental

El pasado 24 de junio se realizó la jornada “Diálogos RAEE y Empleo Santa Fe” en la que participaron integrantes de distintas áreas del gobierno provincial, referentes municipales, de empresas, sindicatos, unidades académicas, organizaciones de la sociedad civil y de la Organización Internacional de Trabajo (OIT). El encuentro se realizó virtualmente y tuvo como principal objetivo generar un espacio de diálogo entre estos distintos actores para avanzar en la provincia de Santa Fe en la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) como una fuente de empleo digno y que a la vez permita reducir los impactos ambientales.

Quien primero tomó la palabra en el encuentro fue Christoph Ernst, especialista en desarrollo y empleo y responsable en la OIT del proyecto de RAEE. Lo primero que destacó, y en relación a la importancia de pensar la gestión de los RAEE, fue que son el tipo de residuo que más crece a nivel mundial. “Está directamente relacionado al mayor consumo y a la velocidad de recambio de los aparatos”, explicó e indicó que según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) el consumo de los aparatos incrementará todavía más con el aumento del teletrabajo como modalidad implementada sobre todo en el contexto de la pandemia de Covid 19.

Basado en un relevamiento realizado en mayo pasado Ernst indicó que los sectores dedicados a las RAEE funcionaron “de manera discontinua en 2020”. “Hubo momentos en los que la actividad estuvo suspendida. Pero aun así las empresas privadas y de la economía social y solidaria se mantuvieron y aparecieron algunas nuevas”, agregó. En ese sentido explicó que, en un contexto de crecimiento sostenido de la producción, es fundamental “poder avanzar hacia modos de producción y consumo responsable”.

Para Ernst es necesario considerar a las RAEE en “un contexto de economía circular donde no se ve como residuo sino como insumo”. Ese horizonte plantea distintos beneficios. Por un lado reducir los riesgos ambientes y recuperar materiales valiosos para la industria como lo son el platino, el plomo o la plata. Por otro lado, pero en relación, se mitiga la presión sobre los recursos no renovables y los ecosistemas a los que Ernst definió como “cada vez más afectados por los cambios ambientales”.

En otro aspecto Ernst destacó el impacto de la gestión de RAEE en “la transición hacia una economía viable”. “El desarrollo de un sector de reparación, reutilización y valorización de RAEE podrá generar una importante cantidad de puestos de trabajo decentes. Permitirá avanzar hacia la formalización y mejoras de condiciones laborales de las personas que trabajan en la recuperación de residuos”, explicó y destacó la importancia de que este camino sea acompañado “por políticas públicas adecuadas”.

Lo que Ernst diferenció es cómo las condiciones laborales en los espacios de gestión de RAEE tienen distintas características en los sectores privados en relación a los de la economía social y solidaria. “En el sector privado y formal las condiciones laborales suelen estar en el marco de las exigencias de la ley: contratos laborales, salarios a tono de la media nacional, cobertura de salud laboral, protección social, sindicalización”, detalló el referente de la OIT. “Los trabajadores de la economía social y solidaria suelen contar con la protección social que les ofrece el monotributo pero aun así necesitan mejorar sus condiciones laborales”, explicó Ernst y sugirió: “Debe garantizarse el pleno acceso a derechos laborales a los trabajadores de la economía solidaria”. “Es crucial mejorar la salud y seguridad en el trabajo y la exposición a sustancias peligrosas”, remarcó.

Además Ernst indicó que a pesar de ser un sector incipiente ya demostró “un gran potencial”. “Tanto en las iniciativas empresariales como de la economía social y solidaria”, explicó y puso como ejemplo a la experiencia de la Asociación Civil Nodo Tau, que estuvo presente en la jornada. “Muestran capacidad, posibilidad de expansión y generación de puestos de trabajo decentes”, agregó. En esa línea incitó a la generación de “políticas públicas coherentes e integradas, diálogo social y fortalecimiento de las iniciativas de economías social y solidaria”.

Diagnóstico provincial

El encuentro incluyó la exposición de un informe sobre RAEE y empleo en Argentina realizado en 2019 que tuvo como objetivos específicos relevar la cadena de valor, identificar las condiciones laborales cualitativas y cuantitativas, analizar el marco institucional y regulatorio, y conocer las prácticas vinculadas a los RAEE en distintos municipios.

Según este informe en la provincia de Santa Fe se generan por año unos 10, 3 kilos de residuos por habitante, lo que haría un total de 32960 kilos en toda la provincia. De ese total se gestiona una cantidad que va del 1 al 2 %. Eso se debería a que se trata de un sistema de gestión incipiente. Del total de RAEE entre el 50 y el 60 % permanecen en depósitos o domicilios hasta que después de un tiempo llegan a rellenos sanitarios o basurales. Entre un 10 y un 15 % permanecen en talleres de reparación a la espera de ser retirados por sus dueños y tan solo entre un 3 y 4 % de esa fracción reciben tratamiento.

Asimismo el informe evidenció que “si bien está demostrada la peligrosidad de los elementos presentes en los RAEE no se encontró en el estudio casos o evidencias o registros de los daños producidos por la contaminación de los RAEE”.

A nivel nacional el marco regulatorio de la gestión de RAEE es la ley Nacional General de Ambiente N° 25.675, mientras que a nivel provincial está la ley 13.940, que fue promulgada en marzo de 2020 pero aún no ha sido reglamentada.

En la provincia se detectaron cinco iniciativas o empresas dedicadas a la gestión de RAEE. Ellas se encuentran distribuidas en las siguientes localidades: Rosario, San Lorenzo, Puerto San Martín y Santa Fe. En relación a las formas de empleo de estas experiencias se conocieron distintas categorías. Las empresas públicas y privadas mantienen a los trabajadores asalariados formalmente. Las cooperativas de trabajo, las asociaciones civiles y trabajadores de la economía social y solidaria cuentan con monotributo social. Y luego los sectores informales como los técnicos, procesadores de chatarra, recuperadores urbanos, que son cuentrapropistas y no tienen representatividad.

Aporte del municipios y Provincia

De parte del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Santa Fe participó del encuentro Gaspar Borra, asesor de la cartera. “La gestión de los RAEE tiene complejidades  y desafíos que poco a poco como provincia estamos empezando a transitar. Fundamentalmente a partir del trabajo de ustedes que es muy valioso”, destacó Borra al comienzo de su intervención.

Sobre la ley provincial, que todavía no fue reglamentada, el asesor del Ministerio indicó que hay algunas particularidades de la ley que “a la hora de implementarla presentan numerosas complejidades que generan dudas de cómo seguir”. En ese sentido destacó la importancia del diálogo con los distintos sectores que participan de la gestión de RAEE. Para cerrar destacó nuevamente “la necesidad como provincia de avanzar en este camino, y sobre lo que vienen sembrando en este tipo de actividades”. “Tenemos el desafío ponernos a tono y avanzar con un plan serio”, alentó.

De la jornada también participaron los secretarios de Ambiente de las ciudades más pobladas de la provincia. Diego Leone, de Rosario, y Edgardo Seguro, de Santa Fe, apoyaron la realización del encuentro y se pusieron a disposición para promover los próximos. En ese sentido señalaron las responsabilidades particulares que tienen las grandes ciudades al formar partes de ámbitos metropolitano. Además remarcaron la importancia de elevar las inquietudes al Consejo Federal de Medio Ambiente (CoFeMA) y a niveles locales en el Consejo Provincial de Ambiente.

Voces colectivas

Los aportes de los referentes de los distintos sectores de gestión de RAEE marcaron posibles caminos. Javier Gómez Insausti, director de la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica Argentina (UCA) propuso que dada la dificultad de implementación de la ley provincial se podría avanzar en reglamentaciones parciales segmentadas por tipos de aparato, a través de la categorización de los RAEE en subgrupos, tarea que podría ser viable con la colaboración de las universidades de la región.

En cuanto a la necesidad de resolver necesidades operativas y técnicas los participantes del encuentro priorizaron en la recolección, logística y desarrollo territorial de la cadena de gestión. En ese sentido Gómez Insausti propuso utilizar el actual sistema que rige en la provincia para el transporte y seguimiento de residuos peligrosos e industriales no peligrosos, identificando subgrupos dentro de los RAEE. Gustavo Barragán, representante empresario de la Cámara de Empresas Informáticas del Litoral remarcó la necesidad de vincular la gestión de RAEE a otros sectores de reciclado. Rossana Recchia, empresaria en el rubro de provisión de cartuchos de tóners e insumos de impresión, puso su ejemplo y pidió que se les incluya como categoría dentro de los RAEE, a fin de solucionar un problema ambiental que provoca su sector.

De parte de las y los trabajadores se hizo hincapié en la importancia de la participación de las representaciones gremiales en los espacios de decisión que definan las políticas de gestión de RAEE. Julio Barroso, del Sindicato de Químicos, destacó la importancia del rol de las organizaciones sindicales en la capacitación y promoción de la empleabilidad.

En el encuentro también participó la Federación Argentina de Carreros, Cartoneros y Recicladores. Su representante, Juliana Muchiut, remarcó la necesidad de consolidar las normativas que contemplan el trabajo de las y los recicladores. Además insistió en la necesidad de que las iniciativas de reciclado deben ser financiadas para garantizar así su desarrollo.

Para cerrar, Gaspar Borra, del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, se comprometió a promover en un futuro cercano la constitución de una mesa de trabajo para, en base a la normativa provincial, avanzar en la reglamentación segmentada.

 

 

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