Delia Giovanola, una de las 12 fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, recuperó a su nieto, el número 118, a quien buscaba desde hace 39 años. En una conferencia de prensa, Estela de Carlotto anunció la feliz noticia y expresó: «no fue la premiada solo Delia, sino todas las abuelas y el pueblo. Esto no se logra solo con nuestro trabajo. Se logra con un acompañamiento incondicional del Estado»

Foto: Telam

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Por María Cruz Ciarniello

Siembran semillas en los momentos más difíciles. Casi como un rayo esperanzador, reaparecen con su luz,  sus destellos llenos de vida. La sensación es la misma cada vez que la noticia anuncia la recuperación de un nuevo/a nieto/a: todo es felicidad. Porque las Abuelas son emblema, son lucha, son abrazos y sonrisas que a pesar de tanto dolor, hablan del amor.

Y el amor nos hace fuertes. Y en esa fuerza, algo  nos dice que nada está perdido o que todo, como bien canta Gieco, está guardado en la memoria. La de ellas, las que nos acaricia el alma cada vez que la desolación nos enfría el cuerpo.

Delia Giovanola es una de las 12 fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo y desde hace 39 años que busca a su nieto, el hijo de Jorge Ogando y su nuera, Stella Maris Montesano.

Hoy, la noticia la y nos abraza. Así como cuando Estela de Carlotto recuperó a su nieto, Ignacio Montoya Carlotto, esta vez, la celebración tomó cuerpo en los ojos de Delia. La noticia la dio a conocer en una conferencia de prensa la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Allí manifestó:  “La abuela Delia ha caminado el mundo y la sonrisa se le va a pegar para siempre. Nuestra perseverancia, persistencia, nuestra tozudez y nuestro amor se premian. No fue la premiada solo Delia, sino todas las abuelas y el pueblo. Esto no se logra solo con nuestro trabajo. Se logra con un acompañamiento incondicional del Estado.”

Junto a la titular de Abuelas se encontraba Mariana Herrera, directora del Banco Nacional de Datos Genéticos. También estuvieron presentes otros nietos/as recuperados/as: Manuel Gonçalves, Victoria Montenegro, Horacio Pietragalla, Catalina de Santis Ovando, Guillermo Perez Roisinblit y Victoria Ruiz Dameri, entre otros.

Martín es el nieto 118. El número crece así como la tenaz lucha de las Abuelas.

La historia

Jorge y Stella Maris militaban en el PRT-ERP. El 16 de octubre de 1976 fueron secuestrados en su departamento por un grupo de tareas compuesto por militares y policías. Virginia, su hija, quien apenas tenías 3 años, quedó sola y una vecina se comunicó con Delia para avisarle lo que había ocurrido. Desde entonces, la Abuela se hizo cargo de su cuidado. Virginia se crió junto a Delia. Aprendió de ella, de las demás abuelas, de sus pasos inagotables, y de esa búsqueda que también emprendió por su hermano.

Stella Maris estaba embarazada de ocho meses al momento del secuestro. Según testimonios de sobrevivientes, la pareja permaneció detenida en el centro clandestino de detención “Pozo de Banfield”, donde la joven, el 5 de diciembre de 1976, dio a luz a un niño al que llamó Martín. Luego del parto, fue llevada al “Pozo de Quilmes”.“Desde el momento de la desaparición, Delia emprendió la búsqueda de la pareja. Primero, en soledad; luego, junto a otras Madres que también habían sufrido la desaparición de sus hijos. En 1977, algunas de ellas advirtieron que además buscaban a los hijos de sus hijas o nueras embarazadas o a sus nietos secuestrados. Entonces, emprendieron juntas la búsqueda de esos niños y niñas. Recorrieron casas cuna, juzgados, comisarías e iglesias.

La historia de Delia Giovanola está atravesada por un inmenso dolor. Virginia Ogando, su nieta, las acompañó en las rondas y no bajó los brazos. Buscaba a su hermano, así como lo hacen muchos/as otros/as hijo/as. El 15 de agosto de 2011 Victoria fallece, «como una consecuencia más del terrorismo de Estado, pero su sangre albergada en el Banco Nacional de Datos Genéticos permitió determinar en un 99,99 por ciento el vínculo filiatorio». En una entrevista con Telaraña Digital, Delia decía: “Con el suicidio, a partir del 15 de agosto de 2011, cambió mi vida nuevamente y me propuse, con más fuerza, continuar la búsqueda de Martín. La inicié por mi hijo y mi nuera, y la renuevo por Virginia.”

«Entre 2006 y 2008, Abuelas recibió tres denuncias anónimas, por teléfono y por mail, en las que se planteaba que quien hoy sabemos es el nieto de Delia había sido inscripto como hijo propio de quienes decían ser sus padres. También, se indicaba que en su familia circulaba el rumor de que había nacido en un centro clandestino de detención. El 30 de marzo de este año, este hombre se acercó a Abuelas con fuertes sospechas de ser hijo de desaparecidos. Luego de ser entrevistado por el área de Presentación Espontánea, la consulta siguió los carriles correspondientes y fue derivado a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI), donde comenzó la investigación documental. Como el nieto vive desde hace 15 años en el exterior, la extracción de sangre se produjo a través del Consulado del país en el que reside, el 15 de mayo de este año. Gracias al trabajo mancomunado de distintas instituciones del Estado, la muestra llegó a la Argentina y fue recibida por la dirección de Derechos Humanos de la Cancillería, que la remitió a la CoNaDI. En junio, fue derivada al Banco Nacional de Datos Genéticos para efectivizar el estudio.  Esta mañana, el Banco informó finalmente a la CoNaDI que el joven es hijo de Stella Maris Montesano y Jorge Oscar Ogando” informó en un comunicado la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo.

La búsqueda incansable de Delia Giovanola, así como la de todas las Abuelas, se multiplicó en el exterior. Trascendió las fronteras de Argentina para llegar con el mensaje.

“Hoy, Delia se enteró de que su nieto vive fuera del país. La amplificación de esta búsqueda da resultados concretos: nuestros nietos pueden estar en cualquier lugar del mundo. Aún falta restituir la identidad de casi 400 hombres y mujeres. Ellos son presente, porque sólo con Memoria, Verdad y Justicia se puede construir un futuro democrático.”

Hace dos años atrás, en Rosario se presentó la Campaña de la filial de Abuelas: Necesito Verte Hoy. Esa tarde, en el Bosque de la Memoria, la referente de Abuelas de la Plata se hizo presente, subió al escenario y nos emocionó. Mientras la luna, en aquel bosque lleno de memoria, la iluminaba lentamente, Delia con firmeza y pausa, dijo: “Voy a proseguir en la búsqueda de mi nieto mientras tenga fuerzas para seguir haciéndolo. No tengo mucho para decir, tengo lo que he vivido”.

Fuentes: Infojus

Leer:

La historia de Martín Ogando Montesano, el nieto número 118

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